La muestra estima que del total de madres, un 57% lo fueron voluntariamente, y otro 29% se vieron forzadas. Habrían abortado el 13,5% de las que estuvieron embarazadas.
El autor del libro "Investigación y análisis sobre el acceso de las mujeres al derecho a decidir" comenzó diciendo a LA REPUBLICA que el objetivo de la publicación es indagar las dificultades que enfrentan las mujeres pobres y jóvenes para acceder al ejercicio del derecho de abortar o decidir sobre su maternidad.
Rafael Sanseviero dijo que la investigación se inició a mediados de 2006 y culminó un año más tarde. Para la elaboración se utilizaron dos tipos de fuentes de información: primaria y secundaria. Formaron parte de la primaria las mujeres encuestadas, operadores de laJjusticia y profesionales de la salud (ginecólogos recibidos, ginecólogos residentes, parteras, entre otros). La normativa vigente sobre el polémico tema y las investigaciones que se realizaron con anterioridad constituyen las fuentes de información secundaria.
En cuanto al perfil, formaron parte de la investigación mujeres adultas captadas en policlínicas ginecológicas del Ministerio de Salud Pública (MSP) y de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), y mujeres jóvenes encuestadas en policlínicas ginecológicas privadas. Cien conformaron el universo total, pertenecientes al ámbito privado y estatal, residentes en diversos barrios de Montevideo.
Además de la encuesta, que consistía en una enorme batería de preguntas, se realizaban cuestionarios, entrevistas semiestructuradas, entrevistas colectivas con mujeres de contexto crítico y entrevistas en profundidad con mujeres que ya habían abortado.
En cuanto a las conclusiones que arroja el material presentado ayer en el Anexo del Palacio Legislativo, Sanseviero comentó que se ratifican las investigaciones y trabajos anteriores. "Lo esencial es que se demuestra que las mujeres en el Uruguay siguen recurriendo al aborto para regular la fecundidad", reveló el integrante de RUDA.
Además, dijo que los principales hallazgos muestran que entre adolescentes pobres captadas en diferentes centros de salud, 98% son sexualmente activas y 81% dicen utilizar métodos anticonceptivos para regular su fecundidad, aunque sólo el 43% refirió usarlos correctamente.
Siempre dentro de la muestra, la estimación señala que las mujeres que fueron madres voluntarias son el 57,2%, las que fueron madres forzadas alcanzan el 29,3%, mientras que un 13,5% del total de embarazadas habría abortado.
"Ello implica que las posibilidades de ser madre forzada casi triplican las de poder abortar en forma voluntaria. El rango de embarazos concluidos en abortos voluntarios es entre 10% y 26%. Este último valor es absolutamente consistente con otras investigaciones", indicó el autor de la publicación.
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