En la reunión que se desarrollará en el ámbito de la salud, se informará a los directores de las instituciones sobre la evaluación técnica de cada uno, los tiempos de espera, las auditorías de las historias clínicas y las metas asistenciales.
"También les estamos comunicando una serie de preguntas sobre cómo las instituciones de salud prevén el funcionamiento de los servicios de urgencia frente a escenarios de mayor demanda", explicó a LA REPUBLICA el director general de Salud, Jorge Basso.
Uno de estos puntos son los planes de contingencia cuando se genera, en la sala de espera, una acumulación de público superior a la normal.
Las autoridades quieren evaluar cómo funciona el mecanismo de Triage.
"Este es una especie de clasificación de los enfermos en la sala de urgencia.
Allí se determina lo que es realmente una emergencia de lo que es una consulta de policlínica mediata, aunque no necesariamente para ser atendida en una sala de emergencia", explicó el médico.
"Estamos trabajando para ayudar a que las instituciones planifiquen escenarios de mayor complejidad de demanda. Queremos chequear cómo están preparados frente a eventuales aumentos de las consultas", afirmó el también presidente de la Junasa.
"Muchas instituciones han manifestado preocupación porque tienen más de un control del MSP por semana. Esos controles se van a mantener e incluso se incrementarán cuando veamos que las instituciones tienen dificultades en el manejo de estos temas", aseguró Basso.
El jerarca relató que incluso implementarán una nueva modalidad de inspección: el personal del ministerio se va a instalar en la sala de espera a las horas pico de consulta para ver cómo funciona el sistema.
Esto se hará "para tener un contacto concreto con la realidad y ver cómo la institución maneja el tema, más allá de los informes que estamos recibiendo y de las eventuales denuncias que orientan las inspecciones, como las que recibimos a través del 0800 4444 o en las oficinas de atención del usuario", explicó el médico.
Consultado a raíz de la denuncia de varias irregularidades que presentó la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) sobre algunas policlínicas de mutualistas de Montevideo ubicadas en el interior del país, Basso indicó que van a tener que regularizarse si quieren renovar la habilitación.
"Las habilitaciones tienen una duración de 5 años.
Para solicitar nuevamente la habilitación, la institución tiene que estar de acuerdo a la normativa vigente, y ésta es más exigente", aseguró el jerarca.
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