Ayer Nuevo París Norte vivió una jornada inolvidable para el barrio y zonas adyacentes, ya que los vecinos respondieron entusiastamente a la convocatoria, colmando el amplio predio donde se cocinó la torta frita más grande del Uruguay.
Promediando la mañana, ya comenzaron a llegar al terreno, que había sido adecuado a los efectos, los enseres para el evento: tacho, parrilla, el camión con la grúa, el vallado y el material para elaborar la torta, harina, grasa y sal.
Prontamente se fueron ajustando todos los detalles, para que al filo de las 14.30 horas se encendiera una garrafa con 190 kilos de gas para fritar la torta. Inmediatamente se volcaron los 200 kilos de grasa y una vez que estuvo caliente, se colocó, dentro del tacho de dos metros y medio de diámetro, la masa, que fue prensada en una parrilla circular, a los efectos de impedir que se volcara al interior del recipiente.
Mientras eso sucedía, cientos de curiosos provenientes de los más diversos barrios de Montevideo se agolpaban sobre el sector donde se fritaba la torta, mientras que otros disfrutaban de las actuaciones que en un escenario móvil protagonizaban diversos grupos musicales, murgas y comparsas. También los niños fueron contemplados, ya que se dispuso de un espacio para ellos, donde pudieron disfrutar de diversos juegos.
Mientras que un grupo de amasadores no descuidaba la cocción de la torta, procurando que la misma no se quemara y quedara a punto, otros preparaban la grasa que periódicamente se iba agregando dentro del tacho.
Cuando la torta estuvo frita de un lado, se utilizó la grúa para levantar tacho y parrilla y darle vuelta mediante un mecanismo que permitía que girara solamente la parrilla.
Tras dos horas y media fritándose, la torta quedó pronta y, utilizando nuevamente la grúa, fue levantada, provocando un cerrado aplauso de los presentes. La grúa la depositó sobre una mesa, para que fuera apreciada en toda su dimensión y con mayor comodidad.
Carlos Silvera, el ideólogo del evento, y los demás participantes, se mostraban felices por la tarea cumplida.
"Este fue el propósito de los vecinos de la Cañada Jesús María, del 6 de Diciembre. En total fueron 44 personas las que trabajaron para esto en diferentes actividades".
"Esta es una manera de compartir las necesidades de nuestros barrios. Ante de hacer esto, salimos a consultar a las policlínicas, a instituciones deportivas y salones comunitarios". Silvera fue categórico al señalar las carencias de la zona, principalmente con respecto a la asistencia pública. "Si la barriada así lo desea, con mucho gusto", dijo acerca de si el próximo año se volverá a repetir el evento, pero con una torta de mayores dimensiones. "No somos profesionales en esto, pero estamos dispuestos a dar una mano en lo que podamos", enfatizó.
Una vez que culminara la cocción de la torta frita, se dispuso una guardia especial para evitar que la gente se aproximara al tacho, aún caliente, que con un valor de 2.000 dólares quedaba como mudo testigo de un desafío concretado por un grupo de personas de escasos recursos, que quedará en la memoria colectiva de los montevideanos como imagen de que la unión puede más que muchas cosas.
A todo esto en Canelones se desarrollará el sábado 13 de setiembre la "2ª Fiesta de la Torta Frita", un acontecimiento que ha sido declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Educación y Cultura. Los organizadores estuvieron presentes ayer en el evento cumplido en Nuevo París Norte y aprovecharon para difundir su fiesta. La misma se llevará a cabo en la plaza Néstor Amaro Castro de la capital canaria y es organizada por un grupo de vecinos del barrio La Estación. Habrá diversas actividades recreativas y espectáculos artísticos y desde la hora 17.30 se cumplirá el "Certamen de la torta frita".
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