La violencia es un fenómeno intemporal e inespacial que ha recorrido la historia sin solución de continuidad, desde los tiempos primigenios del hombre de las cavernas hasta este presente de revoluciones tecnológicas y parafernalias mediáticas.
El ejemplo más patético de este instinto destructivo y a menudo hasta autodestructivo lo constituyen las guerras que, en pleno tercer milenio, se han transformado en terribles hecatombes por control de remoto.
A diferencia de lo que sucedía en el pasado cuando el enfrentamiento se dirimía entre soldados, actualmente las inocentes víctimas propiciatorias de estos aberrantes crímenes consentidos son las poblaciones civiles, los niños, las mujeres y los ancianos.
Muchos de los conflictos de intereses que devienen en estallidos de violencia, tienen realmente su génesis en la confrontación entre ideologías políticas, sociales o religiosas.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, esta colisión se origina particularmente en motivaciones económicas. Un ejemplo concreto fue la invasión y posterior ocupación de Irak, cuyo botín de guerra son los cada vez más escasos yacimientos petrolíferos.
De todos modos, la experiencia demuestra que la violencia es un fenómeno inherente a la condición humana, que no sólo se expresa en problemas territoriales u odios étnicos, sino en episodios bien cotidianos.
Si bien es válido admitir que la violencia suele estar intrínsecamente asociada a problemas sociales como el hambre, la pobreza y la marginación, no menos cierto es que esas compulsiones agresivas están instaladas en todo el escenario social.
En "Mujeres maltratadas", cuyo título original en francés es "Femmes sous emprise", la investigadora Marie France Hirigoyen construye una reveladora investigación en torno a los mecanismos de violencia ligados a la convivencia cotidiana y, muy particularmente, a la pareja.
Desestimando todo abordaje maniqueísta, la autora se interna en los laberintos de un tema sin dudas complejo, que, en más de un sentido, retrata los rasgos más grotescos de las sociedades contemporáneas.
Mediante una pesquisa de campo que trabajó sobre varios casos reales concretos, la especialista reconstruye las múltiples facetas de un problema sin dudas traumático.
Partiendo de la tesis de que la violencia en la pareja es una lacra que afecta a la sociedad en su conjunto, Hirigoyen indaga en las diversas connotaciones psicológicas y hasta culturales del tema.
El análisis de la autora no se limita a la mera observación y recreación de casos de agresión física, sino a la indagación de los comportamientos abusivos e intimidatorios que los preceden.
Asimismo, la investigadora confirma que la violencia no es sólo un producto de la cultura machista y de la subordinación de la mujer al hombre, ya que también sucede en el caso de las parejas homosexuales.
Aunque el público objetivo estudiado en este caso no sea uruguayo, esta provocadora obra motiva una insoslayable reflexión, acerca de uno de los problemas sociales sin dudas más traumáticos, cuya visibilidad -por acción u omisión- suele ser casi siempre insignificante. *
(Ediciones de Paidós)
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