N.D.M.
Son pocas pero de fuerte interés. Se agregan a una nutrida cartelera con variadas opciones desparramadas por todos los barrios montevideanos.
Organizada por el North Dakota Museum of Art, Estados Unidos, y curadoría de Laurel Reuter, será inaugurada el jueves, las 19.30 horas, en el Museo Nacional de Artes Visuales, Los desaparecidos (The Disappeared), muestra itinerante por varios estados del país de origen y algunas ciudades latinoamericanas (Buenos Aires, Lima, Santiago de Chile, Bogotá, Montevideo). Como en el excelente catálogo-libro, Los desaparecidos (112 páginas y numerosas ilustraciones), reúne trabajos de veinticinco artistas suramericanos que han creado obras sobre ese tema durante los últimos treinta años: Nicolás Guagnini, Marcelo Brodsky, Fernando Traverso (Argentina), Sara Maneiro (Venezuela), Iván Navarro, Arturo Duclos (Chile), Nelson Leirner, Cildo Meireles (Brasil), Luis Camnitzer, Antonio Frasconi, Ana Tiscornia (Uruguay), Luis Gonzáles Palma (Guatemala), Juan Manuel Echavarría y Oscar Muñoz (Colombia).
Guernica es el cuadro que cierra el curso El secreto de la pintura en el Museo Nacional de Artes Visuales. La última obra maestra de la pintura del siglo XX, ejecutada por Picasso en apenas dos meses, con destino a la Exposición Universal de 1937 en París, sintetiza numerosas corrientes de vanguardia, memoriza la historia del arte y compromete al genial malagueño con la urgente realidad de España y de su tiempo ante una de las mayores masacres colectivas que conmovieron al mundo. En dos sesiones sucesivas (primera, el miércoles a las 17.30, segunda, la próxima semana) se analizará el contexto epocal, forma y contenido de Guernica con proyección de un video minucioso que registra los principales aspectos y diapositivas sobre la génesis de la célebre tela que hace pocos meses estuvo confrontada con El fusilamiento de Maximiliano de Manet y Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya en el Museo Reina Sofía de Madrid. Entrada por inscripción.
La vida y obra del filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein (Viena,1889- Cambridge,1951), recreación sugestiva del director Derek Jarman, concluye el ciclo Personalidades del siglo XX que se desarrolló todo el año en el Museo Nacional de Artes Visuales del parque Rodó. Ludwig Josef Johann Wittgenstein fue el menor de nueve hermanos; hijo de una rica familia vienesa, en 1908 viajó a Inglaterra, dedicándose primero a la aeronáutica, luego a las matemáticas y finalmente, al estudio de sus fundamentos. Para entonces, ya conocía los trabajos de Schopenhauer, Kierkegaar, Frege y Bertrand Ruyssell. Su visión no cognitiva de la filosofía (a la que excusó de denunciar verdades del mundo) enriqueció múltiples disciplinas, convirtiéndolo sin embargo en un pensador incómodo para el sicoanálisis, las matemáticas y la filosofía. Sus obras más importantes Tractatus Logico-Philosophicus, su libro genial, Investigaciones filosóficas, publicado póstumamente, y Observaciones sobre los colores, han sido traducidas a varios idiomas. Además de filósofo, fue ingeniero, matemático, lógico, jardinero, maestro, arquitecto, enfermero, becario y adiestrador de pájaros, destruyó fetiches, elucidó ilusiones, desenmascaró mitologías, disolvió confusiones: hacia allí giró su concepción terapéutica de la filosofía. En lujar de tejer misterios, buscó desvanecer confusiones sin recurrir a explicaciones ni predicciones.
Las ideas de Wittgenstein son fuego: cada frase suya es como un hierro incandescente cuyo calor se hace sentir en todas las polémicas importantes que se han entablado desde que escribió sus textos esenciales. Era como un rebelde punk en un recinto aristocrático. Sábado y domingo a las 17.30 horas. Entrada libre y gratuita.
Mientras, continúa hasta el domingo la exposición del escultor español Julio González, uno de los grandes acontecimientos de la temporada, proyectándose, a las 16.00 horas, de miércoles a domingo, un video sobre su obra. Entrada gratuita.
En el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) inaugurará mañana, a las 19.00, el escultor Ramón Cuadra El paisaje humano, en su mayoría bustos de escritores (Arturo S. Visca), músicos (Héctor Tosar), cantantes (José Soler), pintores (Claudio Silveira Silva, Pilar González), actores (Alberto Candeau, el monumento emplazado en el parque Batlle). Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas en cursos de Moller de Berg, vinculándose a José L. Zorrilla de San Martín y al italiano Giacomo Manzú. Hizo varias exposiciones individuales, en su mayoría en la catedral metropolitana y el Club Católico. También es docente, músico y poeta. *
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