JORGE ARIAS
Los beneficios de Internet y de Google harán desaparecer, muy pronto, este género de publicidad: "Out of order", que presentó hace varios años Mario Morgan en Buenos Aires, con el título de "Intrusos", con Rodolfo Bebán y Roberto Catarineu (1993), se estrenó en Inglaterra allá por 1990; más tarde Cooney (nacido en 1932) iba a escribir "Funny money" en 1995, obra que nuestro público conoció en 2005, nunca sabremos por qué, con el título de "Money, money"; y aún fue capaz Cooney de agregar "Tom, Dick and Harry" en 2003 y en 2005 "Time's up".
La obra es una comedia alocada o farsa, dentro de los modos de inventar de Cooney: quien haya visto "Taxi" sabrá de inmediato cuánta diversión se logra con reiterados equívocos en base a la aparición de personas equivocadas, cuando no debían, en lugares erróneos; sabrá también que la obra, con su fértil invención de escenas chuscas y su indeclinable ingenio, concluye por hacerse larga, y que su velocidad y gracia no disimulan su falta de profundidad en el examen de la conducta humana, aunque debe reconocerse que el retrato del ministro Richard (Humberto de Vargas) contiene finas agudezas de observación. Hay un acierto especial en la dirección (Jorge Denevi), en el tono y en el ritmo, mercurial pero firme; la excelencia de los actores hace el resto a favor de la pieza. Destacamos, sin mengua de la perfecta unidad de la interpretación y de una competencia general, a Rogelio Gracia y Eunice Castro, porque los encontramos aún por encima de sus últimas interpretaciones, a Humberto de Vargas, por el dinamismo que, en todas sus actuaciones, imprime a la acción, y a Juan Antonio Saraví en el groom, ambicioso, taimado y socarrón. *
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