El estreno se produjo en la calle, frente a la sede de una Misión de Socorro, que alberga a desvalidos y sin techo. El reverendo Andy Bales, jefe ejecutivo de la Union Rescue Mission, donde se alojan los menesterosos, invitó a toda la comunidad a disfrutar del documental que habla de los visibles yerros del sistema de salud en Estados Unidos.
En una vehemente introducción a la película, el ganador de un Oscar por "Bowling for Columbine" hizo notar al auditorio que una de las escenas de la cinta muestra cómo los indigentes son arrojados como basura de los hospitales que deberían albergarlos.
"Me siento contento de hacer esta real premiere de Hollywood, aquí en la calle, con la gente pobre", agregó el ganador de la Palma de Oro de Cannes por "Fahrenheit 9/11".
Moore denuncia que cincuenta millones de estadounidenses no tienen seguro médico y los 250 millones que lo tienen no saben si pueden pagar los altos costos del sistema de salud.
Moore aseveró que Estados Unidos, la potencia más grande del mundo, tiene el puesto 37 entre los países que atienden la salud de sus ciudadanos.
"Yo miro todo esto y pienso: Soy norteamericano, vivo en el país más grande y rico de la Tierra pero tengo el número 37 en la lista", agregó.
Días atrás Moore presentó en el show de Oprah Winfrey algunos fragmentos de su documental "Sicko", en el que las gentes humildes de Estados Unidos se refieren en forma crítica al sistema de salud de su país.
El autor de "Fahrenheit 9 /11", por otra parte, alabó a potencias que tienen un sistema de salud socializado como Canadá, Gran Bretaña y Francia, en donde según dijo el Estado paga ese servicio.
Con respecto a su controvertido viaje a Cuba junto a socorristas del 11 de setiembre de 2001 aquejados de diversos males, el realizador aseveró que su propósito era visitar la cárcel de Guantánamo, donde el gobierno de Bush dice que los presos están bien.
"Estaba en Cuba, no me dejaron pasar a Guantánamo. ¿Qué iba a hacer? Y me dije: 'Déjame echarle una ojeada al sistema de salud de los cubanos', y constaté la increíble ayuda y asistencia que tiene la gente allí y la atención de los médicos", sostuvo.
Con respecto a las represalias que podría tomar la administración Bush, aseveró: "No será porque haya viajado a Cuba, sino porque les estoy mostrando a cincuenta millones de ciudadanos que no tienen seguro y dosciento cincuenta millones que piensan que no les alcanzará el dinero para pagarlo".
Referente al sistema de salud de su país apuntó que "la gente requiere de un programa que garantice la vida y para ello hay que cambiar las cosas". *
Comentarios (beta!)