¿Se imaginan a Goya pintando una Maja desnuda en mitad de Las Meninas de Velázquez? --pregunta la periodista Núria Martorell--, pues esa extraña sensación es la que produjo comprobar cómo los dos idolatrados artistas acoplaban sus repertorios y se apropiaban de los éxitos del otro.
Canciones que, admitieron, hubiesen querido que fueran suyas. Entonaron con devoción recíproca inevitables clásicos como "Mediterráneo", "Aquellas pequeñas cosas", "Cantares", "Y nos dieron las diez", "Noches de boda" y "19 días y 500 noches", en un recital de más de dos horas y media, combinando solos con apoteósicos dúos.
El show estuvo marcado por incontenidas ganas de bromear. Antes de empezar, por las pantallas apareció el periodista Iñaki Gabilondo como si estuviera en su telediario para anunciar que el concierto se suspendía por problemas de salud, estableció conexión en directo y se vio salir una ambulancia.
El desconcierto fue total hasta que aparecieron de la mano los supuestos convalecientes para interpretar el primer tema, "Ocupen sus asientos" (de Sabina) y "Hoy puede ser un gran día", la optimista letra de Serrat.
Escuchar al Noi del Poble Sec cantar "A la orilla de la chimenea" y al flaco de Ubeda, "Poema de amor", por citar dos ejemplos, fue un gustazo. Y las proyecciones también jugaron un papel importante, como cuando fundieron las fotos de ambos: los ojos de Serrat, la barbada perita de Sabina... De acuerdo, están unidísimos. Pero en los discursos jugaron también a provocarse: que si tú estás más calvo, que si la gente me viene a ver a mí...
Para la ocasión, Sabina recuperó una pieza de hace veinte años, "Mi primo el Nano", que resume la filosofía del encuentro: "Tengo yo un primo que es todo un maestro, / de lo mío, de lo tuyo, de lo nuestro.../ Yo, de joven, quisiera ser como es / mi primo Joan Manuel". Y así, desafiando al tiempo y las enfermedades, siguen estos dos intérpretes de voces cada vez más desgastadas, pero con el ánimo totalmente recompuesto. Con "Que se llama soledad" de Sabina intentaron dar por terminado el recital.
Pero llegó el único bis: "Para la libertad". El pájaro de dos cabezas que ilustra el cartel de la gira se debió quedar con la sensación de que más feliz no podría ser el vuelo que emprendió.
Ambos artistas estuvieron acompañados por Ricardo Miralles (al piano), Pancho Varona (guitarras acústicas), Antonio García de Diego (guitarras, teclados y armónica), Pedro Barceló (batería), Víctor Merlo (bajo y contrabajo), José Romero (guitarras y acordeón), Patxi Urchegui (trompeta), José Miguel Pérez Sagaste (saxo) y Roberto Bazán (trombón), además de Paqui Sánchez y Marcela Ferrari.
La gira tiene previstas unas ochenta actuaciones y finalizará el 20 de diciembre en Montevideo. *
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