El escritor peruano Alonso Cueto estudió literatura en la Universidad de Austin, Texas, donde se doctoró con una tesis sobre la obra de nuestro Juan Carlos Onetti.
Hasta el momento, ha escritor una docena de libros de narrativa, entre los cuales cabe mencionar, particularmente, "La batalla del pasado", "El tigre blanco", "Demonio del mediodía" y "Grandes miradas".
"La hora azul", publicada en el 2005, fue elegida por la Casa Editorial de Literatura Popular de China como la mejor novela del bienio 2004-2005 en lengua castellana.
Además de este galardón, recibió el premio alemán Anna Seghers por el conjunto de su obra y la beca para escritores de la Fundación Guggenheim, en el año 2002.
"El vuelo de la ceniza", publicada originalmente en el año 1995, llegó a nuestro mercado editorial en su versión ampliada y definitiva.
El relato tiene un marcado tono que lo acerca a la novela policial y de suspenso. En ese contexto, Cueto utiliza como base la estructura de la serie negra americana clásica, para contarnos una historia de personajes atribulados y sombríos.
El Dr. Boris Gelman es un hombre perturbado, que decide vengar la muerte de su padre, un prestigioso y respetado médico que murió en un hotel teniendo sexo con su amante.
Este atormentado y alienado personaje fue criado en una familia de férreos valores morales, odiando y temiendo a las mujeres y su sensualidad y despreciando a la gente común.
Fuertemente condicionado por esa formación, el galeno devenido en homicida, considera que su misión es librar a la sociedad de los marginales, prostitutas y mendigos.
Si bien el protagonista resulta, a primera vista, un personaje que encuadra perfectamente en el perfil del clásico asesino psicópata moralista y reprimido sexualmente -a la manera de Norman Bates, el perturbado asesino de "Psicosis"- a medida que avanza el relato, descubrimos que hay mucho más para analizar.
Una de las más destacables virtudes de Alonso Cueto es, justamente, la de utilizar elementos, estructuras y personajes muy manidos e insuflarles nueva vida, valiéndose de su talento descriptivo y logrando metáforas de gran potencia dramática.
El detective privado que investiga el caso es un personaje tragicómico, un individuo torpe que, ante la por momentos jocosa torpeza del asesino, logra inesperados aciertos en su investigación.
Es destacable, además, el opresivo retrato de los lugares más sórdidos de la ciudad de Lima, zonas donde el crimen y el vicio pululan aparentemente sin control, en medio del accionar de una fuerza policial abúlica e indolente.
Personajes secundarios como la hermana de una de las víctimas, el marido y proxeneta de una de las prostitutas muertas, la madre del protagonista y los oscuros y desahuciados seres que encuentra en su devastadora "cruzada", complementan y enriquecen el impecable y conmovedor fresco humano que nos presenta Cueto.
Incluso el humor se cuela por momentos en la narración, de forma adecuada y eficaz.
Vale decir que, casi desde el principio de la novela, se descubre al asesino y que tanto el detective como los allegados a las víctimas saben quién es.
La trama gira básicamente en torno a la dificultad para obtener pruebas incriminatorias contra el demente criminal, que es un respetado y acaudalado médico de reputación intachable como su padre.
"El vuelo de la ceniza" nos permite disfrutar de una eficaz y atrapante narración, que trasciende a los parámetros de una novela policial clásica, para constituirse en la sórdida radiografía de toda una sociedad en decadencia. *
(Editorial Seix Barral)
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