JORGE YULIANI
En esta entrevista el cantautor montevideano reflexiona en torno a "cierto quietismo o mutismo que hay en la clase artística" frente a los aconteceres de la vida cotidiana. "Artistas que lograron un prestigio notorio opinando de distintas formas sobre el entorno sociopolítico del país, hoy parecen estar congelados en un cierto compás de espera" sostiene Bonaldi.
El espectáculo que con el nombre "Verás, verás" propondrá el sábado próximo, tuvo un avance en junio a sala llena con motivo de la presentación del primer volumen de sus obras completas " (Obra & Gracia volumen 1)".
Durante diecisiete años este artista se situó voluntariamente al margen de los recitales para el público adulto, dedicándose no sólo a los niños, sino también a observar y registrar el proceso sociopolítico de la canción popular de autor a través de diversas crónicas de opinión publicadas en la prensa y en Internet. Entre ellas se destacan "El ocaso de los cantautores", "De cholulos", "Izquierda y pop latino", etcétera) y los libros " El canto popular uruguayo" y "¿Se muere la canción?".
Ahora, con este nuevo concierto Bonaldi procurará, mediante un enfoque crítico del entorno, demostrar la vigencia de sus canciones y tangueces, matizando su recital con documentos fílmicos inéditos de su nuevo DVD, entre los que se destacan algunos fragmentos de "Historias de la República de Contiguania", una sátira humorística de su autoría que se emitía por televisión en 1989. También estará presente la música de los legendarios Los que iban cantando, mediante de la utilización de nuevas técnicas informáticas.
A qué se enfrentará el público?
Pertenezco a una generación que propuso otra cosa, por lo tanto voy a ofrecer otra cosa. Para hacer lo mismo que se está haciendo ya hay demasiados. No me voy a conceder ni un solo minuto para el ejercicio de la nostalgia. Me voy a referir exclusivamente a las cosas de hoy. Para esto me voy a valer de una estructura de canciones interpretadas con buena sensibilidad, algunas más nuevas que otras y sustentadas todas por una importante nómina de autores y textos, como el caso de Juan Gelman, Raúl González Tuñón, Víctor Cunha, Luciana Possamay, Mario Benedetti y algunas, muy pocas, canciones cien por ciento mías.
El concierto será en plan solista y por lo que pude saber, desenterrarás algunos materiales que en su época fueron marginados. ¿Por qué marginados y por qué recrearlos ahora?
-Las "Historias de la República de Contiguania" que presentaré fueron objetadas en 1989 por adjudicarles contenidos políticos que en realidad no tenían. Se trataba de la invención de una república en donde se desarrollaba una realidad paralela o contigua (Contiguania) a la del Uruguay, denunciada en forma satírica y graciosa. La objeción provocó una áspera discusión interna en el seno de Canciones para no dormir la siesta, que temía perder su trabajo en la televisión. Yo quedé en minoría absoluta y el espacio fue sacrificado. Igualmente el trabajo se perdió porque el programa, en su totalidad, no funcionaba comercialmente. El proyecto Contiguania apuntaba a ser frondoso y tener grandes ramificaciones respecto a los aconteceres de nuestra vida cotidiana y era coherente con el carácter contestatario que siempre había tenido el grupo.
Respondiendo a toda tu pregunta, según los sondeos que he hecho, las historias siguen teniendo plena vigencia porque además es evidente que muchas realidades continúan inmodificadas.
¿La soledad en el escenario será por elección propia?
En los tiempos actuales lo común es que un cantante que junta un poco de material se proteja con el entorno sonoro de una banda de músicos eficientes. Yo, por el contrario, he optado por cantar en la desnudez propia de mis inicios como solista, con la guitarra desenchufada y la voz a la intemperie, sin rodearme de efectos, homenajeando quizás al viejo estilo de los cantautores que nos precedieron con su arte y que hoy están quedando fuera de la consideración de la industria. Los cantautores somos de origen artesanal y nada tenemos que ver con fabricaciones industriales.
Entonces, ¿a qué tipo de auditores apuntás?
Los cantautores auténticos siempre hemos apuntado a la construcción de plateas con capacidad reflexiva. Otros artistas trabajan para generar exclusivamente catarsis y entretenimiento. La incógnita es si el público todavía quiere pensar o sólo se conforma con creer.
¿Por qué afirmás que hay "cierto quietismo en el sector de los artistas"?
No es una crítica, yo solamente me limito a describir situaciones... Hay artistas que lograron un prestigio notorio opinando de distintas formas con la palabra escrita, hablada o cantada sobre el entorno sociopolítico del país, que hoy parecen estar congelados en un cierto compás de espera.
Pero...¿hasta dónde se le puede pedir que espere a quien ya no puede esperar más y que por no poder esperar va descendiendo todos los días peldaños en la escala social? Yo sé que voy a comer mañana y pasado mañana y que voy a comer bien, pero no me debo olvidar que en julio pasado, en el departamento de Maldonado se murieron siete personas por causa del frío.
No es que las canciones tengan que hablar de lo que cuesta el morrón, pero el material que uno maneja tiene que ser acompañado por una cierta actitud, ¿no? *
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