"Caminito" y otros célebres tangos despidieron ayer viernes al actor y director español Fernando Fernán Gómez, en un último acto en la capilla ardiente instalada en el Teatro Español de Madrid, antes de ser incinerado en el cementerio madrileño de la Almudena. Por deseo de su mujer, Emma Cohen, y con el teatro abarrotado, el cantaor Enrique Morente interpretó "Caminito", uno de los tangos favoritos de Fernán-Gómez, que falleció el miércoles a los 86 años.
Una pareja bailó varios tangos, género preferido del artista, mientras durante toda la mañana y el mismo jueves sonaron "Caruso", Cambalache" y "Mi Buenos Aires querido", entre otros, mientras decenas de personas acudían a despedirse del artista. El féretro, instalado en el Teatro Español desde el jueves por la mañana, salió hacia el mediodía en dirección del cementerio de la Almudena, donde será incinerado. El mundo de la cultura y las artes y de la política, encabezada por el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, rindió homenaje el jueves y viernes a Fernán-Gómez, artista polifacético y prolífico del cine español, ganador de múltiples premos Goya -los Oscar del cine español- y miembro de la Real Academia española de la Lengua.
Una gran foto del actor leyendo el periódico, proyectada en el escenario, presidió la capilla ardiente, y su féretro fue cubierto con una bandera anarquista. Sobre ella, se colocó la medalla de la Real Academia Española de la Lengua. Fue en ese Teatro Español, situado en el madrileño barrio de las Letras, donde Fernán-Gómez estrenó en los años 70 su obra "Las bicicletas son para el verano". *
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