Gustavo Iribarne |
Dentro de esta apretada síntesis, por ejemplo, podríamos destacar el largometraje israelí "Caminando sobre el agua", de Eytan Fox, sobre la historia de un agente que debe dar captura a cierto criminal de guerra nazi que continúa prófugo. En dicha misión, toma contacto con sus nietos y esta nueva realidad motiva un viraje que convierte al argumento en una removedora metáfora de cambio y necesaria pacificación. Emblemática y provista de una frontal sutileza ideológica, es una obra que merece la más calurosa de las recomendaciones. Si no la vio, todavía está a tiempo de conseguirla, no se va a arrepentir.
Otra producción que resultó inexcusable fue "Un largo y doloroso camino", del cineasta chino Zang Yi Mou, sobre el conflicto generacional entre padre e hijo, la respectiva búsqueda para restablecer vínculos y un desenlace que eleva el contenido a la estatura de verdadero canto de amor y reflexión. Con diálogos medidos y un excelente apoyo visual, Zang Yi Mou indaga en el espíritu de los personajes y muestra sus pasiones como un libro abierto pero sin rebuscamientos lacrimógenos. Frente a otras propuestas que no logran independizarse de ciertos diálogos discursivos, el largometraje brinda cátedra de guionado, fotografía y manejo de actores. En resumen: una pieza sobria, tierna y de magistral sugerencia. Por su parte, el laureado David Mamet marcó una inquietante propuesta con "Búsqueda desesperada" (En realidad el filme se llama "Spartan" y traduce con mayor precisión el sentido de esta oscura realización sobre las personas que defienden los supuestos intereses mayores del Estado). Frontalmente cruda en la descripción que hace del submundo de los denominados "agentes especiales", el filme retrató una historia perturbadora y sin maquillajes. Fue de lo mejor del año, a pesar de su planteo sin anestesia.
Tampoco debería pasarse por alto la película "Triple agente", del reconocido director francés Eric Rohmer. La anécdota, ubicada en París durante la Segunda Guerra Mundial, daba cuenta de un ex general refugiado que aparentemente realizaba un complicado juego de contraespionaje. Más allá de la historia, el filme promovió una actitud consciente y reflexiva sobre los dilemas y las decisiones que el hombre debe afrontar en situaciones críticas. Con el sello Rohmer de principio a fin, el filme confirma las características referenciales de un maestro.
Continuando con esta selección, habría que hacer lugar a "La fuente de la vida", última propuesta del estadounidense Darren Aronosfky ("Pi", "Requiem por un sueño"), un realizador de culto que, en esta entrega se jugó a la fantasía y ciencia ficción. A partir de la necesidad de encontrar un remedio para la enfermedad mortal de un ser querido, el argumento del largometraje planteó un viaje en el tiempo que atraviesa varios siglos y atrapa al espectador tanto por su propuesta visual como por la inteligencia de su resolución. Como definición podría decirse que resultó una de esas joyitas que jerarquiza un género muchas veces subvalorado en forma injusta y prejuiciosa.
Por último, queda la oportunidad de reseñar al españolísimo Alex de la Iglesia con su propuesta "Acción mutante", un ejercicio cinematográfico bizarro y delirante que hizo las delicias de los incondicionales de este singular realizador ibérico. A nivel de parodia y provista de un humor negro bastante grotesco, la película arremetió contra todo lo que podía resultar políticamente correcto (desde ideales estéticos convencionales hasta películas de acción intrascendentes). A partir de la supuesta existencia de un comando de "freaks" y su guerra declarada a la belleza, la producción se permitió el lujo de guiñadas cinéfilas varias en medio de un caos generalizado que no se tomó nada en serio. (Del mismo director, también se estrenó 800 balas, otro peliculón que homenajeó al spaghetti western de manera impagable)
Por último, vale la pena pasar revista a otros filmes que jerarquizaron el formato electrónico con depuradas cuotas de calidad. En este sentido, recordamos títulos como "Una mirada a la oscuridad", de Richard Linklater, "La premonición de Norio Tsuruta, Neil Young: "Heart of gold" de Jonatham Demme, "Hard Candy" de David Slade, "Delirios de fama" de Liam Lynch y "Todos los hombres del rey" de Steven Zaillian. Cualquiera de estas películas que pasaron directamente al DVD hubiesen merecido un recomendable estreno a nivel de pantalla grande.
Vaya uno a saber cuáles son las razones empresarialas que dejan tanto título que importa fuera del circuito comercial. Hasta el año que viene.
El poeta y escritor compatriota Mario Benedetti continuaba anoche respondiendo satisfactoriamente al tratamiento que se le aplica para recuperarse de una leve infección gastrointestinal que le causó cierto nivel de deshidratación.
Raúl Lombardi, uno de los médicos que lo atiende en el sanatorio Impasa, indicó que aunque la salud del prestigioso intelectual evoluciona satisfactoriamente, aún es prematuro hablar de alta.
"Está estabilizado y en proceso de mejoría, pero no la suficiente como para pasarlo a una internación convencional", señaló el médico.
Lombardi explicó que el tratamiento en casos de enterocolitis se reduce a la administración de antibióticos, para combatir la infección, y la reposición de líquidos y sales a través de sueros para evitar la deshidratación.
Ya se advierte una recuperación ostensible de los valores que estaban alterados, dijo el especialista, agregando que ya se sienta en un sillón y lee la prensa diaria.
Por su parte, Ariel Silva, secretario personal de Benedetti, informó que el escritor se encuentra de buen ánimo. Muestra de lo anterior es que se entretiene haciendo las palabras cruzadas de LA REPUBLICA. Incluso tuvo tiempo para un antojo de helado de limón al que los médicos accedieron.
La internación del autor de novelas como "Gracias por el fuego" y poemas como "Inventario" causó honda preocupación en medios intelectuales y sociales de nuestro país y del exterior, pues de un tiempo a esta parte su estado de salud es muy precario.
Vale recordar que al distinguirlo en noviembre último con la Orden Francisco de Miranda en el Grado de Generalísimo, la más alta que confiere Venezuela, el presidente Hugo Chávez dijo que Benedetti es uno de esos hombres imprescindibles de los que habló Bertolt Brecht.
El poeta estuvo fuera de Uruguay durante los años de la dictadura militar (1973-1985) debido a la persecución de que eran víctimas los militantes y simpatizantes de izquierda.
En sus últimas obras palpita su visión filosófica de la vida y la muerte, sin dejar de criticar al capitalismo como sistema y estilo de vida.
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