Hugo Acevedo |
En "Entre el alivio y el dolor", las psicólogas Elina Carril Berro y Alejandra López Gómez abordan el controvertido tema del aborto desde un ángulo crítico, promoviendo y fundamentando la despenalización de esta práctica ilegal.
Ambas autoras se han especializado en temas comprometidos, como la violencia doméstica, las cuestiones de género y los derechos sexuales y reproductivos, entre otros.
La obra aborda los diversos aspectos psicológicos, sociológicos y hasta éticos inherentes a este fenómeno, con el propósito de determinar las eventuales causalidades y motivaciones que suelen inducir a las mujeres a resolver la interrupción voluntaria del embarazo.
En ese contexto, las autoras radican uno de los ejes de interés de este trabajo en el no siempre comprobado síndrome postraumático que, en algunos casos, experimentan las protagonistas de estas prácticas.
Aunque el trabajo propone una visión de dimensión científica en torno al problema, igualmente ensaya una mirada profundamente humana, por las diversas implicancias que el tema sin dudas posee.
Antes de ingresar de lleno en la delicada materia que motivó el estudio, las dos autoras recrean el contemporáneo cuadro de situación en nuestro país, con el propósito de identificar las diversas condicionantes a las cuales están expuestas las protagonistas de esta experiencia.
En ese contexto, aluden al aborto en situación de ilegalidad, que condena a quienes adoptan la decisión de asumir los riesgos inherentes a una práctica clandestina y penalizada por la ley.
Asumiendo la necesidad de ahondar en el análisis de los componentes eminentemente culturales del tema, las investigadoras recuerdan que, en la antigua cultura grecorromana, el aborto no era socialmente condenado ni condenable, porque se le consideraba una prerrogativa privativa de la mujer.
Recién en la cultura judeo-cristiana afloraron posturas más rígidas e intransigentes y hasta la ilegalización de esta actividad a través de diversos instrumentos punitivos, a partir de la institucionalización social de las morales hegemónicas.
Ello confirma, naturalmente, la connotación eminentemente religiosa que subyace encubierta en la norma que penaliza la práctica abortiva, absolutamente reñida con nuestra recurrentemente proclamada tradición laica.
Las autoras no eluden la controversia, cuando fundamentan su cuestionamiento al cuerpo normativo que penaliza el aborto voluntario, corroborando que la prohibición no ha logrado arredrar la voluntad de las mujeres que toman la decisión.
Incluso y pese a que no existen estadísticas precisas por tratarse de una práctica ilegal, confirman que, en nuestro país, se practican aproximadamente unos 33.000 abortos por año.
Reafirmando su tesis a favor de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, aluden a diversas encuestas de opinión pública que confirman una tendencia favorable a la despenalización, estimada en más de un 60% de la población.
Las propias posturas de la clase política expresadas en forma libérrima en el ámbito parlamentario durante este período, parecen coincidir con ese mayoritario sentir popular e interpretar el clamor de las organizaciones que demandan una modificación a la normativa.
Obviamente, las profesionales no soslayan explícitas referencias al sempiterno debate que fue reinstalado en la sociedad uruguaya a la salida de la dictadura, con diversas iniciativas tendientes a flexibilizar la legislación en la materia o bien despenalizar el aborto.
El tema, que tiene connotaciones políticas, morales, sociales y religiosas, genera una renovada pulseada dialéctica entre los partidarios de mantener la penalización y quienes abogan por un radical cambio de la legislación.
Si bien las posturas favorables al aborto suelen poner el mayor énfasis en consideraciones de naturaleza ética que reivindican el inalienable derecho a decidir inherente al sistema democrático, el abordaje científico casi nunca está ausente de la discusión.
Aunque Elina Carril Berro y Alejandra López Gómez no desestiman los eventuales ángulos legales del problema, prefieren concentrar su atención en lo eminentemente humano.
Nutriéndose de los testimonios obtenidos en veinticinco entrevistas a mujeres que se practicaron abortos, las especialistas se adentran en la real encarnadura del problema.
El tema cultural ocupa un lugar central en este ensayo-investigación, cuando se analizan las residuales consecuencias del aún vigente modelo patriarcal de cuño machista, que sigue ligando la sexualidad a lo meramente reproductivo.
Las autoras reafirman que la asociación entre la mujer y su rol de madre opera como una suerte de anclaje con el pasado, que suele limitar el pleno usufructo de los derechos humanos del sexo femenino.
La tesis penalista, aún arraigada en buena parte del imaginario social, legitima el discurso que acota la sexualidad y la limita a lo reproductivo, desestimando el placer como fuente de realización, crecimiento y maduración individual.
Sin embargo, este trabajo, que está firmemente y explícitamente comprometido con la despenalización, no se agota en la mera crítica a la normativa restrictiva vigente.
En efecto, la real encarnadura de esta investigación es el análisis de las tensiones a las cuales están sometidas las mujeres que toman la opción de abortar y la llevan a la práctica.
Obviamente, el núcleo del problema reside en el embarazo no deseado, que suele poner a la mujer en una auténtica encrucijada, que alimenta ansiedades, angustias e incertidumbres.
El trabajo aborda todo el proceso inherente a este fenómeno, desde la constatación del embarazo, pasando por la crucial decisión de interrumpir el estado de gravidez, la ejecución de lo planificado y las ulteriores secuelas.
Citando estudios internacionales altamente confiables desarrollados en países donde el aborto es legal, el trabajo demuele uno de los mitos más arraigados en el imaginario colectivo: el síndrome postraumático, que se presume asociado a agudos estados depresivos.
Dichas evaluaciones coinciden con los testimonios de las entrevistadas uruguayas, que, en la mayoría de los casos, confiesan que experimentaron una sensación de alivio luego de haber abortado.
Obviamente, el libro no soslaya la eventualidad de reacciones adversas, derivadas, fundamentalmente, de la presión ejercida por el entorno social, familiar y afectivo.
La investigación analiza también temas tan cruciales como el acceso a la información, a la educación para una sexualidad responsable y a los métodos anticonceptivos, con el propósito de evitar embarazos no deseados.
"Entre el alivio y el dolor" es una obra osada, controvertida y provocadora, que aborda, sin tapujos, los aspectos más espinosos de un tema que amerita un renovado debate de dimensión ética.
(Edición de Trilce)
Originalmente, el carnaval define a la fiesta popular que precede a la Cuaresma y se celebra en los países de tradición cristiana. La palabra procede de la expresión latina carnem levare (quitar la carne), que alude a la prohibición de comer carne durante los cuarenta días cuaresmales.
Por lo general, esta celebración de tres días, denominados carnestolendas, precede al Miércoles de Ceniza, que es el comienzo de la Cuaresma en el calendario cristiano. El comienzo de la festividad difiere en función de geografías y culturas.
Bailes de disfraces, máscaras y comparsas, desfiles de vistosas carrozas por las calles, así como banquetes, caracterizan normalmente a estas fiestas.
El carnaval tiene, posiblemente, su verdadero origen en celebraciones paganas, como las del buey Apis e Isis en Egipto, las fiestas dionisíacas griegas y las bacanales, lupercales y saturnales romanas o las fiestas celtas del muérdago.
La celebración renació durante la Edad Media, al tiempo que se afirmó la dureza cuaresmal (ayuno y abstinencia).
Alcanzó después su máximo esplendor artístico en Venecia, presidida por el dux y el Senado, y en los bailes de máscaras, como el de la Ópera de París, a partir de 1715.
Contemporáneamente, tiene su mayor expresión popular y turística en los carnavales de Río, Nueva Orleans, Niza y Santa Cruz de Tenerife. Las máscaras o el antifaz son, seguramente, el vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles.
En Uruguay, país que ostenta la distinción de celebrar el carnaval más largo del mundo, la tradición hunde sus raíces en lo más hondo de la cultura nacional, perdiendo definitivamente su otrora primigenio componente de celebración religiosa, para convertirse en la mayor fiesta popular.
Milita Alfaro, reconocida periodista e investigadora, ha estudiado el fenómeno del carnaval en profundidad, tanto desde el punto de vista sociológico como histórico, haciendo acopio, a lo largo de años de trabajo, de abundante y reveladora información, lo que le ha permitido escribir varios libros.
En 1991, publicó "El carnaval heroico" (1800-1872), primer volumen de la colección. Posteriormente, en 1998, editó el segundo tomo de la serie: "Carnaval y modernización. Impulso y freno del disciplinamiento" (1873-1904).
A estos importantes aportes, que abordan el fenómeno desde diversos ángulos contextualizando lo histórica con lo cultural, se suma ahora "Memorias de la bacanal: vida y milagros del Carnaval montevideano" (1850-1950).
El título alude al desenfreno casi orgiástico de los carnavales de mediados del siglo diecinueve, que sería atemperado por el moralismo del novecientos, debido, en parte, al masivo alejamiento de las clases dominantes de las celebraciones carnavalescas.
La autora analiza el carnaval como elemento unificador de clases y géneros, haciendo especial hincapié en el preponderante papel de la mujer y de los afrodescendientes, grupos eternamente postergados y discriminados, que, sin embargo, encontraban en esta fiesta la oportunidad de integrarse en pie de igualdad al resto de la sociedad.
También reflexiona sobre la importancia de dichas celebraciones en la construcción de una identidad nacional, aún considerando que sus elementos más característicos remiten a otras latitudes.
La influencia insoslayable de la cultura africana, heredada de los primeros esclavos, el militarismo, como una de las fuentes inspiradoras de las primeras comparsas, la música y el folklore de los inmigrantes italianos y españoles, son sólo algunos de los elementos que Alfaro menciona, intentando explicar los orígenes de la festividad.
Si bien el carnaval es la fiesta popular por antonomasia, no existen muchas obras que remitan a sus orígenes y que lo analicen concienzudamente.
Para concebir este trabajo, Milita Alfaro debió recabar información en diarios y revistas de la época, extractar testimonios varios recogidos en algunos libros y hasta relatos directos de algunos protagonistas de aquellas celebraciones.
La obra destaca, además, por el importante aporte documental, rescatando del olvido afiches, tapas de revistas y fotografías varias, valioso material cuya antigüedad, en algunos casos, sobrepasa el siglo.
Si bien queda la impresión de que el espacio es acotado para la importancia del análisis y la reseña histórica, la reconocida investigadora logra dar una cabal visión de aquellos cien años de carnaval, en el período comprendido entre mediados del siglo diecinueve y mediados del veinte.
Además de su contenido histórico y su inapreciable valor documental, es de destacar la capacidad que demuestra Milita Alfaro para elaborar un libro ameno, accesible e interesante. tanto para el conocedor como para aquel que no posee suficiente información sobre el tema.
(Ediciones de la Banda Oriental)
Autor: Pepe Rodríguez
Editorial: Temas de Hoy
Este libro, cuyo título completo es "Los pésimos ejemplos de Dios", es una iconoclasta relectura de las sagradas escrituras, que revela verdades deliberadamente ocultadas por el discurso oficial de la Iglesia. Una documento realmente contundente.
EL VIAJE AL AMOR
Autor: Eduardo Punset
Editorial: Destino
El autor propone una aproximación revolucionaria a la más poderosa de todas las emociones: el amor. En esta obra, el tema es abordado desde un ángulo eminentemente científico, permitiendo conocer sus diversos procesos biológicos y hasta fisiológicos.
Autor. Antonio Monclús
Editorial: Martínez Roca
Las cartas de Tarot pretextan un laberíntico relato, que contiene todos los ingredientes del siempre exitoso género de suspenso. Los protagonistas son maestros de las más emblemáticas logias, quienes reciben un mensaje tan sugestivo como inquietante.
Autores: varios
Editorial: Temas de Hoy
Este libro es una suerte de biografía de Carmen Cervera, cuyo matrimonio con el barón Thies modificó radicalmente el curso de su vida. Mediante una minuciosa investigación, los periodistas Teo Lozano y Goya Ruiz descubren un mundo desconocido.
El dramaturgo Milton Schinca, autor de este libro cuyo título completo es "Mujeres desconocidas del pasado montevideano", es sin dudas, uno de los grandes referentes de la literatura nacional, que ha transitado exitosamente por casi todos los géneros de la creación.
Su actividad poética se inició en 1961, con la publicación de su libro "De la aventura", que fue seguido por otros recordados títulos: "Mundo cuestionado", "Cambiar la vida", "Poemas sex", "Libro de Eis", "Escenarios" y la antología "Viaje hacia Eis".
En teatro estrenó nada menos que quince obras, entre las cuales cabe mencionar las siguientes: "Guay, Uruguay", "Pepe el Oriental", "Boulevard Sarandí", "Bernardina de Rivera", "Ana Monterroso de Lavalleja", "Los artiguistas", "Nuestra Señora de los ramos" y "Delmira", entre otras.
Sus últimas dos entregas, que dan cuenta de una siempre vigente sensibilidad, son "Religaciones", libro editado en varias entregas, y "Tres adioses a este mundo", que contiene otras tantas obras de teatro aún no estrenadas.
Su predilección por la indagación histórica le ha permitido transformarse en una suerte de atento observador de conductas y etologías humanas, lo cual ha volcado en su abundante creación artística.
A ello se suma, naturalmente, su reconocida sensibilidad para interpretar o reinterpretar el sentir pasado y contemporáneo y retratar, con singular elocuencia, algunos de los rasgos más representativos de nuestra identidad.
"Mujeres desconocidas del pasado montevideano" confirma la vocación del autor por la construcción de radiografías humanas tan potentes cuanto minuciosas.
Asumiendo la emergencia de rescatar del olvido a un conjunto de mujeres injustamente ignoradas, el escritor se adentra en la peripecia y el espíritu de estos personajes femeninos.
En el propio prólogo del libro, Schinca explica que las protagonistas de la obra no son sólo mujeres anónimas, sino también algunas notorias pero igualmente desconocidas, aún para los más ávidos lectores e inquietos investigadores.
Tal es el caso, por ejemplo, de la madre y la esposa del caudillo José Artigas, quienes fueron naturalmente opacadas por la grandeza y la indudable incidencia histórica del libertador.
Otras, además de desconocidas, son anónimas. Sin embargo, también coadyuvaron, de una u otra forma, a construir nuestro pasado.
Este libro propone un revelador periplo por los territorios de nuestra historia, rico en abundantes acontecimientos, anécdotas y hasta en personajes sobre cuya existencia no se tiene una absoluta certeza. Obviamente, los vacíos de la investigación son colmados por la sabiduría y el talento creativo de Milton Schinca.
(Editorial Banda Oriental)
En esta novela, la exitosa narradora mexicana Angeles Mastretta retoma a los personajes de "Mujeres de ojos grandes", uno de los títulos más recordados de su ya extensa producción.
El reencuentro entre la protagonista y su tercer marido, propicia una suerte de coloquio evocativo, que remite a encuentros, desencuentros, historias de amor y desamor.
El relato entrecruza diversas circunstancias de la cotidianidad, en las cuales los afectos operan como disparadores de otras sensaciones humanas.
Aunque la literatura de Mastretta tiene un propósito primordialmente comercial, su discurrir enfatiza en torno a los grandes contrastes de la vida de pareja, el desgaste de la pasión y la resurrección de los sentimientos.
Pese a que su discurso es bien femenino, sus reflexiones, obviamente, constituyen una materia de debate también para el sexo masculino.
(Editorial Seix Barral)
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