La idea parte de una simple molécula de carbono (o nanotube) que sea capaz de recibir señales de radio. Los investigadores de la Universidad de Berkeley piensan que cualquier dispositivo inalámbrico puede mejorarse aprovechando esta idea y producir teléfonos celulares de bajo consumo de energía o incluso dispositivos que puedan viajar por el torrente sanguíneo para aplicar medicamentos.
Comentarios (beta!)