-¿Cómo está tu tarea en el Sodre?
-Ahora estoy de licencia. Es una trabajo en el que estoy en un consejo directivo de tres miembros. Es una tarea muy intensa. Hay cuatro radios, los cuerpos estables (coro, orquesta, etc.), diversos funcionarios. Además existe una cantidad de áreas que no se ven, como por ejemplo el archivo de imagen y el museo de la palabra, que son un patrimonio nacional y nos pertenecen a todos los uruguayos. Por eso tratamos que la gente se acerque.
-¿Cómo logran esto último?
-Tenemos un proyecto que se llama "Sodre de muestra" en el que exponemos, por varios lugares del Interior, material de las áreas no tan conocidas como, por ejemplo, fotos del Montevideo antiguo, películas, la voz grabada de políticos y músicos. También muy importante es que hay voluntad política para abrir el complejo de salas que se incendió. Además hay un proyecto del director Jorge Rissi llamado "Sodre aquí" que busca hacer, por así decirlo, pequeños Sodres en el Interior. Se van a mandar profesores y la gente está muy interesada. En un principio se va a enseñar a tocar instrumentos de cuerda. Este trabajo es vital porque el Sodre es nacional, de todo el Uruguay.
-¿Por qué está tan conectada con la cultura gallega?
-Yo comencé cantando en gallego. Vengo de una familia en la que mis cuatro abuelos nacieron en Lugo, Galicia, y mi padre siempre se preocupó en que conociéramos la cultura gallega. Además conozco varios músicos de allá, algunos como Uxia han venido y hemos realizado espectáculos juntos. Por mi parte, yo he ido cinco veces a Galicia a cantar y estuve en programas de televisión. Pero hay que aclarar que siempre me gustó la música popular y, al conocer a Washington empecé a cantar canciones uruguayas y latinoamericanas.
-¿Washington conocía lo que usted hacía?
-Le dije que cantaba poesía y música popular gallega, y le mostré el material. Como le pareció muy interesante lo fuimos incorporando. La respuesta del público fue fabulosa.
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