El Premio Nobel portugués José Saramago resaltó el valor de "las ideas que van contra la corriente" y confirmó que se encuentra recuperado de una neumonía que sufrió a finales del año pasado.
El famoso escritor lusitano confesó que la enfermedad lo llevó a parecerse a una momia andante, con sólo 51 quilogramos de peso, aunque ya aumentó casi quince y "estar aún aquí es un milagro".
El autor de "El Evangelio según Jesucristo", regresó a su país natal Portugal, para asistir ayer a la inauguración de una exposición sobre su vida y obra titulada La consistencia de los sueños. Se trata de una exhibición de mil doscientos documentos, fotografías, recortes de periódicos, manuscritos, filmaciones, objetos personales y libros, sin que falte la amplia gama de premios recibidos.
Con 85 años de edad, el escritor portugués reveló que su única preocupación no es la posibilidad de morir, sino de "no tener algún día algo que decir".
Y anunció que actualmente trabaja en un nuevo libro titulado "El viaje del elefante" que saldrá publicado en la próxima primavera y en el cual "no habrá historias de amor".
Saramago se declaró feliz de estar en Portugal, "un país que es ejemplo de algunas cosas negativas, pero que es mi país", y de donde tuvo que salir en 1993 porque "era tratado injustamente y sufría". Tengo la reputación de ser una persona seca, dura, antipática y vanidosa, pero yo soy un sentimental, agregó y señaló que hace poco tiempo descubrió que el portugués es la lengua más bonita del mundo.
Quizás por vivir en el extranjero comencé a saborear las palabras y a reconocer su belleza melódica (en portugués), explicó al afirmar que "la lengua es el aire que respiramos".
Comentarios (beta!)