Hugo Acevedo |
En "La nueva política en América Latina: rupturas y continuidades", los investigadores Carlos Moreira, Diego Raus y Juan Carlos Gómez Leitón compilan y coordinan once fermentales trabajos ensayísticos, que abordan los cruciales desafíos de los gobiernos de izquierda instalados en la región.
En el prólogo de este libro, los coordinadores visualizan la onerosa herencia de los gobiernos predecesores, que, durante sus mandatos, acataron cuasi religiosamente los preceptos del denominado Consenso de Washington.
Como se recordará, el Consenso de Washington, formulado originalmente por John Williamson en 1989, es un documento elaborado por organismos financieros internacionales y operadores de los grandes centros de poder económico, que contiene recomendaciones para los países periféricos.
El recetario neoliberal refiere a temas tan vertebrales como la disciplina fiscal y el reordenamiento del gasto público (léase recortes a la inversión social), reforma impositiva, liberación de las tasas de interés, tasas de cambio competitivas (léase especulación financiera), liberación del comercio internacional, libre circulación de capitales, privatizaciones, desregulación y derecho de propiedad irrestricto.
No es casual que algunos de estos postulados que representan políticas regresivas y tienden a agudizar la dependencia de los países emergentes respecto al capital trasnacional- estén implícitamente contenidos en el planteo que las cámaras empresariales uruguayas formularon recientemente al gobierno.
El trabajo inaugural, que está a cargo del politólogo argentino Diego Reynoso, aborda la brecha existente entre las mayorías institucionales y las preferencias ciudadanas.
En ese contexto, visualiza las diversas tensiones que afrontan los gobiernos con vocación transformadora, derivadas particularmente de las dificultades para el desmontaje de estructuras de poder ya consolidadas y el habitual conflicto entre los que tienen la potestad decisoria y quienes influyen en la toma de decisiones.
El estudio desmenuza el tópico de la representatividad de los sistemas políticos, que está dada, en algunos casos, por la existencia de gobiernos mayoritarios de igual signo y, en otros, por mayorías coyunturales devenidas de alianzas electorales.
Mediante el uso de cuadros que explicitan las fortalezas y debilidades de cada caso concreto, el autor analiza las experiencias transformadoras, con sus avances, retrocesos, políticas gradualistas y proyectos políticos más radicales.
Por su parte, el cientista político uruguayo Francisco Panizza asume un minucioso análisis del primer año de gobierno del Frente Amplio, reflexionando inicialmente en torno a los antecedentes: el fracaso de las políticas neoliberales, los devastadores efectos del descalabro financiero de 2002 y la pérdida de confianza de los electores en las fuerzas políticas tradicionales.
Sin embargo, considera que el pronunciamiento electoral de 2004 no fue un mero reflejo de fenómenos coyunturales, sino el resultado de un proceso de acumulación y maduración de la izquierda nacional.
Al tiempo que califica al actual gobierno de moderado y gradualista, el estudioso valora los significativos cambios operados en el primer año de gestión: atención a la emergencia social, mejora en los ingresos y cambios en la política laboral.
El sociólogo argentino Diego Raus se sumerge inicialmente en los territorios de la incertidumbre, cuando analiza el siempre desafiante tema de la gobernabilidad, a la luz de los discursos que asocian este fenómeno a la preservación del statu quo hegemónico y las voces que reclaman cambios en la ecuación de poder.
En ese contexto, aborda particularmente el caso argentino, desde la debacle de 2001 hasta el gobierno de Néstor Kirchner.
A su juicio, el mayor éxito de esa administración fue lograr la relegitimación del poder político en el espacio social, además del comienzo de la recuperación económica y del restañamiento de las heridas del aún desgarrado tejido social.
En un ensayo escrito en portugués, los cientistas políticos brasileños Daniela Campello y César Zucco explican la correlación de fuerzas emergente de la primera experiencia de gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
El trabajo vincula el cuadro de situación con la particular composición social de Brasil, país recurrentemente azotado por una desigualdad social crónica y una distribución de la riqueza muy distante de mínimos parámetros de equidad.
Los autores asumen una minuciosa mirada sobre las complejidades coyunturales, explicando que parte de las adhesiones al gobierno se originan en las políticas asistencialistas, lo que permitió capitalizar el apoyo de la población más pobre.
Sin embargo, también atribuye su éxito al mantenimiento de las variables macroeconómicas y a las estrategias gradualistas que garantizan la sustentabilidad del modelo.
El aporte del politólogo boliviano Fernando Mayorga resulta vital para la comprensión del nuevo tiempo iniciado con el gobierno de Evo Morales.
El autor revela las implicancias de un nuevo modelo, afianzado en un discurso radical y en acciones que ponderan las dificultades derivadas de un escenario fuertemente polarizado, por frustraciones y postergaciones de larga data.
Aunque admite que muchas vulnerabilidades están lejos de ser superadas, valora los logros derivados de las nacionalizaciones y algunos pasos tendientes a corregir las inequidades sociales.
El politólogo chileno Juan Carlos Gómez Leytón asume una crítica visión en torno a la institucionalización del neoliberalismo en su país, analizando su evolución desde la dictadura hasta el presente.
El especialista fustiga ácidamente la cultura del consumismo exacerbado, así como las persistentes desigualdades sociales que no se compadecen con las altas tasas de crecimiento económico.
En tanto, el sociólogo ecuatoriano Franklin Ramírez Gallegos explica el increíble ascenso del izquierdista Rafael Correa, que inauguró un estilo de hacer política sin políticos y un discurso antiimperialista e implantó una fuerte agenda social.
Mientras el sociólogo guatemalteco Carlos Figueroa Ibarra denuncia la resistencia al presunto fraude electoral en México, el cientista político español Salvador Santiuste asume una visión muy crítica del nuevo gobierno sandinista que asumió en Nicaragua que, a su juicio, pactó con la derecha y abandonó los ideales de la revolución.
Finalmente, el politólogo uruguayo Daniel Buquet desarrolla un extenso ensayo en torno al crucial triunfo electoral del Frente Amplio, que abunda en referencias históricas, y el jurista argentino Héctor Atilio Poggiese examina minuciosamente los cambios institucionales operados en la Venezuela bolivariana liderada por Hugo Chávez.
"La nueva política en América Latina; rupturas y continuidades" reúne diversas miradas reflexivas, que explican las múltiples facetas del parto transformador que está en curso en el continente americano, analizando avances y logros, pero también las tensiones y las persistentes incertidumbres que afrontan los actores políticos y sociales de este proceso.
(Edición de Trilce)
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