ero llama la atención, en tiempos de crisis, esta especie de boom Jaime Roos. El músico logró llenar el Cine Plaza cuatro veces el mes pasado, además de realizar un largo ciclo en el Café el Ciudadano y seguir presentándose en el Interior. En Buenos Aires se ha dado un fenómeno parecido.
En plena crisis económica el artista ha logrado un poder de convocatoria que no tiene antecedentes para un músico nacional.
La explicación podría estar en el largo silencio de Roos, que se mantuvo cuatro años alejado de los escenarios y cinco sin editar material nuevo. También es posible que la reciente reedición de la mayor parte de su obra en versiones remasterizadas, y el lanzamiento de su nuevo disco Contraseña, haya ayudado a este gran momento del artista. Pero seguramente eso no es todo.
No ha habido una gran campaña de prensa que acompañe estos lanzamientos, no hay en ellos material nuevo del autor (Contraseña es un disco de versiones de diversos autores nacionales con sólo dos temas nuevos de Roos). Y, más allá de que las ventas del artista siempre se mantienen en un nivel bastante superior al de la mayoría de sus colegas, este disco no ha sido un éxito especial.
Es posible que su largo alejamiento de los escenarios haya contribuido para alimentar el hambre de nuevas generaciones de público, que seguramente consumió sus clásicos (posibilidad dada no sólo por las constantes reediciones de sus discos originales, sino por innumerables antologías) pero no tuvo oportunidad de verlo en vivo.
Sea como sea, es indudable que la música de Roos mantiene una absoluta vigencia. Son pocos los éxitos populares del músico compuestos más acá de la década del noventa, sin embargo es posible escuchar "Los Olímpicos", "Adiós Juventud" o "Brindis por Pierrot" como si fueran hechos ayer.
Y el músico sigue logrando en vivo, apoyándose en una gran banda, esa exacta mezcla entre fuerza y sutileza, siendo a la vez un grupo pop, un coro murguero y una aplanadora candombera. Es esta mezcla la que ha hecho su música única, especialmente en el terreno murguero.
A partir de "Cometa de la Farola" el artista desarrolló una nueva veta en la música popular: la de la murga pop. Hasta hoy no ha habido músico nacional que haya logrado eludir la influencia de Roos al encarar el género murguero.
El músico volverá a presentarse en el Plaza hoy y el viernes próximo.
La banda será la que viene acompañando al músico: los hermanos Ibarburu (Martín, Andrés y Nicolás) en batería, bajo y guitarra, Gustavo Montemurro en teclados, Nego Haedo en percusión y el coro murguero de Los Mareados dirigido por Ney Perazza. Los recitales son a las 21 horas. *
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