La película más taquillera del cine brasileño, que lanzó la carrera internacional de la actriz Sonia Braga, tendrá su reestreno en setiembre con 10 minutos más que la versión original, según la edición electrónica del diario Jornal da Tarde.
El productor del filme, Luiz Carlos Barreto, dijo que el reestreno durante el festival de cine de Rio de Janeiro será tambien un homenaje a Jorge Amado, el más popular autor brasileño, quien murió la semana pasada a los 89 años de edad.
Después del festival, 70 copias del filme serán distribuidos para su exhibición comercial en los cines brasileños.
Barreto indicó que las imágenes censuradas durante la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985 son tórridas escenas de amor con los dos personajes centrales desnudos en la cama.
La historia de una mujer que se casa en segundas nupcias con un farmacéutico conservador y recibe la visita del espíritu de su difunto y juerguista marido estableció marcas que nunca pudieron ser superadas en el cine brasileño, con 12 millones de espectadores en Brasil.
Pero la taquilla no fue la única marca que rompió la popular cinta.
El presupuesto de 650.000 dólares parecía inalcanzable para su época, y obligó a Barreto a endeudarse para financiar la filmación.
Además, el hijo del productor, Bruno Barreto, exigió usar dos cámaras de cine como condición para encargarse de la dirección, luego de que varios cineastas rechazaron hacerse cargo de la película. El director tenía entonces 21 años de edad y poca experiencia para ocuparse de un largometraje.
"Bruno, un joven muy pretencioso, aceptó dirigir, pero impuso como condición filmar con dos cámaras. En esa época nadie filmaba asi", recordó el productor.
El director posteriormente alcanzó renombre mundial con filmes como Qué es eso, compañero, postulado al Oscar como mejor película en lengua extranjera en 1996, y Gabriela, basada en la novela Gabriela, clavo y canela, de Jorge Amado. *
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