En su momento Gieco ha dicho "No creo en el perdón. Latinoamérica viene perdonando desde hace 500 años y así estamos con el perdón. No sólo los perdonamos; ciudades y avenidas llevan el nombre de estos terribles asesinos". En una frase de una de sus canciones anteriores dice: "Yo no creo que esto se ponga mejor, pero si no luchamos será peor".
"Está todo aclarado --explica Gieco--. Mis canciones siempre terminan con grito de esperanza. La felicidad está en la lucha. Cuando nos manifestamos en contra del indulto, nos preguntaban si nos sentíamos fracasados. Nosotros pensamos que perdimos, pero en toda lucha se ganan y se pierden cosas. En cuántas hemos ganado. Gracias a este tipo de manifestaciones o a la lucha por los derechos humanos no están más los militares en el poder. ¿Se imaginan lo que hubiera pasado si el pueblo no hubiera luchado, si las Madres no se hubieran puesto su pañuelo blanco? Quizá todavía estarían los militares en el gobierno. No va a cambiar la cosa, pero hay que luchar. ¿Estamos en la globalización?: entonces hay que globalizar la lucha. El subcomandante Marcos y las Madres ya están en la Internet. Que se conozca en el mundo que acá se mataron personas, que se sepa la miseria que cobran los maestros y la pobreza que hay en Jujuy, y el caso María Soledad. Globalicemos todo. ,La felicidad y la esperanza están en la lucha. Por eso lucho y quiero decirlo para que más gente luche. Hay gente que no hace una mierda, se la pasa boludeando frente al televisor. Se salvan esos tipos que trabajan catorce horas por día para mantener a su familia: esos no tienen tiempo de pensar en nada. Para mí, esos se salvan: son laburadores. Pero, ¿cuánta gente hay que no hace una mierda, que ni siquiera tiene el sentimiento de ayudar a alguien? Y es tan fácil ayudar... Es solamente dar un poco de lo que tenés. No hay nada más glorioso que ayudar a alguien y nada más pelotudo que no hacerlo". *
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