--Picaflor, ¿qué tiene para hoy?
--Hace varios días que El Picaflor ha desatendido a los bolsos. La vorágine de hechos ocurridos en tiendas manyas, la guerra entre Casal y Damiani, ha torcido la atención de la afición deportiva y de los periodistas en esta lucha. Pues bien, el Troquílido hizo un vuelo rasante por el Palacio Cristal de la Avenida 8 de Octubre y la verdad que succionó jugosa información.
--Cuente, cuente, que me interesa.
--En Nacional hay un clima de chocolate. Se ha generado un gran diferendo interno que derivó en una licencia del secretario general que no se ha visto respaldado por el presidente. Ache se la jugó por un funcionario, el secretario se calentó y se marchó para su casa.
--No me diga.
--El tema se ha mantenido con bajo perfil porque no quieren generar un quilombo interno en una institución que tiene problemas más importantes.
--¿Por qué se pelearon Rafaelli con Barreiro?
--Top secret... Esta es la sellada de la colección. El Troquílido consultó a varios informantes que están en la interna del club, todos reconocieron el incidente pero ninguno le manifestó la causa del litigio. Lo que está claro es que Alvaro Rafaelli, ahora devenido gerente administrativo después de su pasaje por la Comisión Directiva, tiene una fuerza bárbara con el presidente Ache. Es insólito, pero el funcionario conoce detalles de operaciones (transferencias) de jugadores que algunos dirigentes las desconocen. Un ejemplo fue la venta de Gustavo Munúa al Deportivo La Coruña. Hay dirigentes que no conocen cómo fue la operación; no es el caso de Daniel Barreiro, vale la aclaración... Los cortocircuitos entre Rafaelli y Barreiro surgieron en el ámbito de la Administración. Parece que el secretario general muchas veces tenía que poner la cara, comerse los garrones, mientras el funcionario iba en coche, cuando las decisiones habían sido iniciativas suyas.
--Los celos están presentes en todos lados donde hay que administrar poder ¿no?
--Mire, El Picaflor ha tenido diferencias con Daniel Barreiro pero reconoce su capacidad intelectual, su trabajo.
Es un tipo astuto, inteligente, un estratega en temas reglamentarios. Puso al servicio de Nacional su principal capital que es este. Rafaelli en cambio, hace un par de años era dirigente, ingresó al club para promover cambios desde la política, lo institucional y después renunció para transformarse en funcionario. Son estas cosas raras que ocurren en nuestro fútbol, que los hinchas no entienden. Lo que sí está claro es que Nacional pierde mucho más con la ausencia de Daniel Barreiro que con la presencia permanente de Alvaro Rafaelli. De esto, no tenga ninguna duda. *
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