Los hechos ocurridos en los últimos años marcan que, más allá de nombres y detalles de las campañas, el Club Atlético Peñarol no renueva contratos de técnicos que no logran el título de Campeón Uruguayo en el año.
Esto ocurrió con hombres de peso en filas mirasoles, como lo fueron Gregorio Pérez, Julio Ribas y Diego Aguirre. Más allá de que todos le brindaron cosas importantes a la institución, cuando no les tocó ganar sus respectivos vínculos contractuales no fueron renovados.
A la hora de analizar las posibilidades de Fernando Morena de continuar en el cargo prácticamente el único punto que los consejeros consideran a favor es la trayectoria del actual entrenador carbonero (su contrato finaliza el 31 de diciembre) como jugador, lo que le da un plus con la gente.
Más allá de esto y sin ánimo de realizar comparaciones, los restantes técnico que debieron abandonar sus cargos también tenían una historia de triunfos en la institución, fundamentalmente Gregorio Pérez quien fue factor fundamental para la obtención del Quinquenio logrando cuatro de los cinco campeonatos (93, 94, 95 y 97).
Más allá de los títulos alcanzados, el actual entrenador de Argentinos Juniors era y es sumamente respetado como persona en Peñarol y en el ambiente del fútbol en general.
A pesar de esto, cuando en su segundo ciclo el equipo no logró el título dejó la institución y posteriormente dirigió a Danubio, antes de su nuevo paso a la República Argentina (Olimpo y Argentinos luego de haber dirigido a Independiente en su primera etapa).
Tras ello llegó el turno de Julio Ribas, quien en 1999 pudo festejar. A pesar de este antecedente, y de contar con el apoyo del presidente José Pedro Damiani, el entrenador tampoco continuó en la institución cuando logró el título Nacional.
Finalmente le llegó el turno de la no renovación para Aguirre, quien había logrado el título del Uruguayo 2003.
Los antecedentes, y fundamentalmente los resultados logrados a lo largo del año (los que se le suman a los de su primer ciclo en la institución), inclinarán la balanza en contra de Morena a pesar de la idolatría que despierta en los peñarolenses.
Por lo tanto, el argumento de que su nombre podría influir para una continuidad en la institución parece no tener validez a esta altura y ya son varios los nombres que aparecen como posibles sustitutos. *
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