Durante ocho horas casi la atención de buena parte de la afición deportiva estuvo centrada en lo que pasaba en la sede de Nacional, en la avenida 8 de Octubre, donde directivos de la institución mantuvieron intensas negociaciones con dos representantes del Grupo Casal con la intención de definir varios temas, entre ellos la compra por parte del grupo empresarial del pase de Gonzalo Castro y la incorporación al club de un grupo de jugadores encabezado por Jorge "Malaka" Martínez.
Luego de algunos momentos de tensión indescriptible, en los que tanto dirigentes como contratistas entraban y salían de la sala donde se llevó a cabo el encuentro para mantener conversaciones telefónicas o diálogos separados del resto de los presentes, finalmente las partes llegaron a un acuerdo por el monto del pase del delantero y también por la incorporación del famoso "paquete", que terminó siendo más grande de lo que se mencionaba, al incorporarse un cuarto jugador.
Cerca de las cinco de la tarde los enviados del "grupo" -Gonzalo Madrid y José "Pepe" Herrera- abandonaron la sede tras más de dos horas de reunión, adelantando solamente que regresarían en cuarenta y cinco minutos, lo que cumplieron puntualmente. Poco después, el que abandonó el recinto fue el delegado albo Alejandro Balbi, quien apenas susurró un "está todo mal", dando la pauta de la marcha de las negociaciones.
A medida que transcurrían las horas la tensión iba en aumento, sobre todo teniendo en cuenta que Nacional tenía plazo hasta las ocho de la noche para presentar la lista de inscriptos ante la Confederación Sudamericana. Quedaban minutos apenas para el vencimiento del plazo y no existía acuerdo (aunque las gestiones continuaban).
A esa altura, todo el mundo se preguntaba si las diferencias estaban en la cifra por la que se vendería al "Chori" o referían a la llegada de Martínez y compañía, aunque el verdadero motivo del conflicto era otro.
Aparte de temas "menores", la gran causa del desacuerdo a esa altura se basaba en una solicitud del Grupo Casal de que, además de los mencionados acuerdos, a partir de ahora comenzaran con las cuentas a cero, algo que los tricolores no aceptan, pues sostienen que "Paco" les debe por lo menos medio millón de dólares (de la transferencia de Richard Morales) y trescientos mil más por la venta de Martín Ligüera, aunque estos últimos no están documentados.
Cerca de las seis de la tarde ya existía acuerdo en los otros temas, pero estas "viejas cuentas" ponían a las partes en veredas contrarias.
Faltando quince minutos para las veinte horas todos los presentes abandonaron la sala de reunión y permanecieron en un pasillo de la planta alta de la sede tricolor, y a pesar de que los rostros intentaban reflejar distensión, Madrid hablaba por celular en un rincón, mientras los directivos albos seguían con sus diálogos reservados. Por parte de los dueños de casa intervinieron en la reunión Víctor Della Valle (en ejercicio de la presidencia), Ricardo Alarcón, Carlos Rodríguez Batlle, Roberto Laplazote, Ernesto Puiggros y Eduardo Giovaninni -acompañado de quien lo sucederá, Javier Gomensoro- además de los delegados Alejandro Balbi y Hernán Navascués, pero también tuvo una presencia permanente el presidente Eduardo Ache, quien por momentos participó mediante el mecanismo de teleconferencia, ya que se encuentra en España por estas horas.
El presidente fue quien más duramente defendió el derecho del club a cobrar el dinero que Casal les adeuda, situación que estuvo a punto de echar por tierra las negociaciones.
Finalmente, el tema no quedó laudado y las partes quedaron en seguir conversando sobre el particular, para poder llegar a acuerdos sobre las situaciones que urgían.
Finalmente, pasadas las ocho y media, llegó la noticia de que estaba todo arreglado respecto a la ficha de Castro y a la llegada de los futbolistas que integran el "paquete".
Según nuestras informaciones, el monto por el que Casal compró al "Chori" ronda el millón cuatrocientos mil dólares (U$S 1.400.000), cifra que el club recibirá en distintos pagos programados, con una entrega inicial cercana a los doscientos mil.
Paralelamente acordaron la llegada de Jorge Martínez, junto a quien se incorpora al elenco tricolor, el delantero Gerardo "Karibito" Morales, y vuelve el volante artiguense Walter Fabián Coelho, mientras que la mayor sorpresa está centrada en la llegada también del volante Javier Delgado, surgido en Danubio y con pasajes por Colón de Santa Fé, el fútbol ruso y las selecciones nacionales.
Raudamente, los delegados tricolores junto al funcionario Wilson Píriz partieron rumbo a las oficinas de la AUF (habían solicitado una prórroga de dos horas) para que los jugadores solicitaran pase para Nacional, e inmediatamente enviaron la lista de futbolistas habilitados a la CSF. *
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