YOKOHAMA, JAPON (AFP)
El entrenador del FC Barcelona, Frank Rijkaard, afirmó ayer, después de que su equipo cayera ante el Internacional de Porto Alegre (1-0) en la final del Mundial de clubes, que consideraba la derrota como un fracaso.
"Para mí, personalmente, es un fracaso. No he podido ayudar al equipo. Son momentos complicados en la vida de un deportista, pero hay que manejarlos y seguir adelante. Es una decepción grande, pero esto es un deporte y sólo un equipo puede ganar", explicó el técnico. Rijkaard no pudo convertirse en el tercer hombre en ganar el título Mundial de clubes, antes llamado Copa Intercontinental, como jugador y entrenador, después de los uruguayos, Juan Mugica y Luis Cubilla.
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