Domingo, 24 de diciembre, 2006 - AÑO 9 - Nro.2411
A A A

APUNTES AL CARBON

Lasarte dijo basta

RUBEN OLIVERA

Dignidad: dícese de quien se respeta a sí mismo. Que tiene calidad para ser digno. Dignidad: es un cargo honorífico al que no cualquiera se hace merecedor. Mi abuelo decía que para querer a los demás, primero hay que quererse uno mismo, aunque sea un poquito.

Cómo se debe amar Martín Lasarte.

A él, su familia, amigos, su historia y trayectoria de vida, más allá del fútbol y las patrañas que conlleva. Del profesional, claro. El fútbol profesional es una máquina de "picar carne".

Si bien llevamos setenta y pico de años jugando por plata, la cosa se ha acentuado en los últimos tiempos y tiende a agravarse. Intereses creados, celos. Envidia. Maldades que están a la orden del día. Intrigas por aquí y por allá.

A veces proyectadas por el propio periodismo en su afán de dar primicias. Tener la chance de sostener aquello de "como lo dijimos nosotros". Lo concreto y para que se entienda bien, nada se respeta en este mundo de Dios.

Ni actitudes trayectorias, logros, victorias, adhesión a la causa, códigos. Nada vale a la hora de las conquistas personales de quienes manejan las instituciones y tienen el poder de decidir quién se va y quién se queda.

Esto último, con el derecho que otorga el ser dirigente y encima, ocupando el cargo por decisión de los asociados al club de turno. Sin embargo, hay formas que se deben respetar, siendo de recibo en función del interlocutor.

Es el caso del ex director técnico del Club Nacional de Fútbol. Un caballero en el sentido literal de la palabra. Campeón de todo como futbolista. Bicampeón uruguayo como entrenador y manteniendo intacta la posibilidad de obtener el Tri en la siguiente mitad de la temporada. Para muchos, que estaban confundidos por su modo de transitar en la vida, queda suficientemente claro cuál es el espejo en el que se mira Lasarte. Harto de una situación intolerable, dijo basta.

Que no cualquiera asume, sobre todo pensando en sus compañeros de trabajo y en la seducción que impone dirigir un equipo glorioso como el del Parque Central.

No es cuestión de meterse en el bolsillo de nadie, que bien a cubierto debe estar, se supone, en función de las necesidades de cada cual.

Pero vaya ejemplo contundente el de Martín. En estos tiempos que corren de iniquidades, mala fe, sinuosidades y otras yerbas, suena a una brisa refrescante que puede darle oxígeno al ambiente. Que así sea. *


Marcadores sociales

Enviar esta nota a: del.icio.us Enviar a Yahoo! MyWeb Enviar a Digg Enviar a reddit Enviar a Furl Enviar a Blinklist Enviar a Spurl Que es esto? Hace click aqui para aprender mas sobre marcadores sociales


Comentarios (beta!)

No hay ningún comentario aún. Hacé click aquí para ser el primero en enviar un comentario sobre esta nota
Powered by Comment Script

BUSCAR

Google
Web LR21

PUBLICIDAD LR21


TITULARES x MAIL

ESTE MES

diciembre de 2006
L M M J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

publicidad

publicidad


CONTACTATE    PUBLICIDAD
© 4Pixels SRL / www.lr21.com ® se edita en Montevideo, Uruguay.
Publicación digital administrada por 4Pixels