JULIO CIFUENTES
Los hinchas tricolores no paran de recibir malas noticias y simplemente se limitan a observar cómo el club se sigue hundiendo en un mar de problemas de un tiempo a esta parte, aferrándose como último recurso a que el novel presidente Alarcón cuente con algún as en la manga y pueda, eficaz y rápidamente, comenzar a encontrar solución a las complicaciones que se siguen sumando cada día y marcan el peor comienzo del año de la institución en los últimos tiempos.
De un mes a esta parte, aproximadamente, los hinchas albos comenzaron a recibir una larga cadena de malas nuevas, que se iniciaron con las dos goleadas en contra seguidas ante Defensor y Peñarol; luego vino todo lo vinculado a la búsqueda del nuevo cuerpo técnico y las sucesivas deserciones de Lasarte, De León y Pelusso que lo dejaron en una más que incómoda situación. A esta realidad se sumó el pedido de licencia del vicepresidente Víctor Della Valle, y en la víspera la actitud asumida por los futbolistas.
La expectativa por el comienzo de los trabajos del plantel principal con cuerpo técnico interino rápidamente pasó a segundo plano en Los Céspedes cuando se acercaban las cuatro de la tarde, ya que los jugadores anunciaron que se reunirían antes de empezar el movimiento con el presidente Alarcón, para conversar acerca de la deuda que el club mantiene con ellos, que alcanza los tres meses de sueldo.
La versión que circulaba en el complejo de Instrucciones y Camino Berges indicaba que Alarcón prometería a los jugadores el pago de un mes de salario en las próximas horas y esto serviría para que todo se desarrollara normalmente, pero la realidad fue muy distinta después de las cuatro de la tarde. Los futbolistas comenzaron a llegar alrededor de las tres y media y marcharon directamente rumbo a las instalaciones de la concentración, donde dialogaron entre ellos, nominando luego a Diego Jaume y Javier Delgado como voceros para comunicar la resolución al presidente.
El grupo de futbolistas comunicó su decisión de no practicar en las instalaciones del club hasta tanto no cobren, aclarando -según dijo Jaume- "que no se trata para nada de una medida en contra de Alarcón", pero que debían tomar esta decisión. El presidente se limitó a señalar que es "muy respetuoso de las decisiones grupales" y advirtió que esta situación "es consecuencia de un mal endémico de nuestro fútbol, del que he venido hablando hace tiempo".
Los integrantes del plantel albo se marcharon del lugar inmediatamente sin realizar ningún movimiento, ratificando la medida de no entrenar hasta que no aparezca el dinero. En el día de hoy, a partir de las siete de la tarde, se juntarán para comenzar a entrenar en el Parque Roosevelt, lugar donde se presentarán también preparadores físicos proporcionados por el club para supervisar los movimientos.
Cabe señalar que de los futbolistas convocados para el frustrado primer día de entrenamientos no se hicieron presentes Diego Alonso (que está viajando a China junto a Sergio Blanco), Marco Vanzini y Carlos Juárez, ambos demorados en el retorno de sus vacaciones. *
Comentarios (beta!)