Prácticamente toda la semana llovió en los pagos de Gardel, ya que apenas paró un rato el jueves y en la noche recomenzó hasta la pasada jornada. Casi al unísono con el pitazo inicial comenzó una lluvia bastante intensa acompañada de un fuerte viento que cruzaba la cancha desde el centro de la ciudad hacia el Velódromo (en el primer tiempo favoreció a los locales).
En el complemento, aún con viento en contra se concretó la primera victoria de Tacuarembó en el Goyenola a los tricolores; la única vez que habían vencido había sido en el Centenario, 3 a 2, en el Torneo Clausura 2003.
Nacional estrenó con mala fortuna indumentaria de alternativa totalmente azul, reemplazando la habitual casaca roja que utiliza habitualmente.
Los últimos recuerdos de los tricolores vistiendo de azul se remontan a mediados de la década pasada (cuando tenía en diagonal una banda roja bastante ancha, con dos más finas blancas), mientras que en 1998 estrenó su nueva imagen junto a una marca de refrescos usando una camiseta en varias tonalidades, que era bastante más celeste que azul.
Otro que tuvo problemas con el color fue el arquero tricolor Viera, que salió al campo con un buzo azul apenas más oscuro que la vestimenta de sus compañeros; como era de esperarse, Siegler no autorizó esa indumentaria, por lo que el portero se colocó encima un chaleco de entrenamiento color naranja, algo parecido también a la camiseta de Tacuarembó. Bastante desprolijo, y además antirreglamentario.
En los tricolores, vale recordar, no pudieron ser parte de la partida Diego Jaume por suspensión y los lesionados Delgado, Márquez, Romero y Castro.
El reclamo que Danubio presentó de los puntos del juego ante Tacuarembó por inhabilitación de Quirino seguramente no prosperará; pese a que hay dos lecturas, el ex carbonero pagó su pena en dos partidos de divisiones formativas que no se jugaron. *
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