GERMAN KRASOUSKI
El plantel carbonero se retiró del Estadio Centenario bajo una cortina de silbidos e insultos de parte de los propios parciales mirasoles, teniendo en cuenta los malos resultados del equipo.
Por si esto fuera poco, el ómnibus que transportaba al plantel y el cuerpo técnico hacia Los Aromos fue apedreado.
Cuando los jugadores fueron apareciendo desde el vestuario, el público presente en las inmediaciones de la Platea América, sobre la Tribuna Colombes, comenzó a insultar a los protagonistas de una nueva derrota.
Incluso entonaron una canción mediante la cual pidieron "que se vayan todos, que no quede ni uno solo", haciendo clara alusión a la intención de que se produzca una renovación radical.
Cuando la mayoría del plantel ya se encontraba en el ómnibus, fueron arrojadas algunas piedras que llegaron a impactar en el mismo, produciendo el estallido de algunas ventanas.
Gregorio Pérez descendió del vehículo con la intención de pedirle calma a los presentes, lo cual logró a medias ya que dejaron de tirar piedras pero continuaron increpando al plantel.
Los coraceros habían conformado una barrera para evitar el contacto entre parciales y jugadores, sin la cual no se descarta que se hubiesen podido producir encontronazos, teniendo en cuenta que la molestia de los hinchas era grande.
Entre los parciales se encontraron algunos que solamente pidieron más entrega de parte de los jugadores pero sin generar inconvenientes mayores.
En cuanto a la atención a la prensa, los jugadores se retiraron del Centenario sin prestar declaraciones, teniendo en cuenta el difícil momento por el que atraviesan.
El plantel mirasol se dirigió rápidamente a Los Aromos, donde permaneció concentrado tras el encuentro.
En la presente jornada realizará un movimiento liviano mientras que los que no jugaron serán exigidos.
La intención del plantel es dejar atrás la derrota frente a Defensor Sporting (lo cual será difícil por las consecuencias de la misma) para comenzar a preparar el clásico del próximo miércoles.
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