JULIO CIFUENTES
La gélida noche del viernes trajo novedades más que trascendentes para el futuro inmediato de los tricolores, pues además de los desencuentros, que se agudizan entre algunos dirigentes del club, en una de las reuniones cobró una fuerza extraordinaria la posibilidad de que Julio Ribas se convierta en el nuevo coordinador de las divisiones juveniles de los tricolores.
Mientras algunos de los dirigentes más experimentados del club desactivaban un encuentro que tenía como prioridad marcar su disconformidad con la forma de proceder del presidente Ricardo Alarcón fundamentalmente por el accionar de la Comisión de Contrataciones, ratificando los anuncios de problemas en la interna de los últimos tiempos, casi al mismo tiempo coexistía otra reunión en el Sector Tenis del Parque Central, donde una treintena de personas confluyó para compartir un asado del que también participó el propio presidente del club.
Al encuentro asistió también un par de dirigentes, integrantes de la Comisión de Socios y empleados del club, que se declararon "a muerte" con el presidente.
En un momento de la noche el cónclave se extendió mucho más allá de la duración de las brasas uno de los presentes tiró sobre la mesa el nombre de Julio Ribas, iniciando un pequeño debate acerca de los beneficios de su llegada a Nacional.
Varios de los presentes creyeron que el nombre del ex técnico de Peñarol había aparecido luego de una excesiva ingesta de alcohol y otros pensaron que se trataba de una broma de mal gusto, hasta que se dieron cuenta de que la propuesta era seria y que incluso cuenta con el apoyo ferviente del propio Alarcón.
En primer término, uno de los asistentes que tomaron la palabra resaltó el cambio que Ribas provocó en el minuano Pablo Caballero, quien en enero estaba a punto de ser cedido a préstamo y algunas semanas después regresó de Europa totalmente convertido, hasta transformarse en titular indiscutido en el último tramo de la temporada. El propio lateral destacó permanentemente cuánto había influido el entonces técnico de Juventud para su cambio.
Enseguida, otro de los presentes lanzó públicamente la pregunta: "¿Ustedes a quien prefieren, a Púa o a Ribas?", siendo este último quien mayor cantidad de adhesiones recibió. Por último, mientras algunos no se mostraban demasiado afines, uno de los más experientes de los asistentes a la cita sentenció: "Por más que no nos convenza...si Alarcón está decidido a traerlo, ¿para qué nos vamos a oponer? Apoyemos y listo, que sin dudas va a hacer un buen trabajo."
La intención de colocar a Ribas al frente de las divisiones formativas tiene como sustento, entre otros, robustecer el área administrativa, uno de los puntos que se le cuestionan al actual responsable del área juvenil, Roberto Roo.
Obviamente, el interés del presidente choca con la postura de muchos hinchas dirigentes también, que priorizan la notoria identificación de Ribas con Peñarol por encima de sus méritos profesionales. "La tribuna" preferiría otros nombres más identificados con el club, como los del propio Hugo De León, Ruben Sosa, Yubert Lemos y Wilmar Cabrera, pero la balanza se inclina totalmente en favor de quien dirigiera con éxito a Sud América, Bella Vista, Peñarol y Juventud, aunque más atrás en el tiempo también supiera lucir la camiseta de Nacional y hasta ser su capitán.
Compartía el medio de la cancha con "El Vasco" Ostolaza, en un equipo que tenía a Gualberto Velichco en el arco, Gustavo Faral, Juan Jacinto Rodríguez (actual técnico de séptima) y Rafael Villazán, entre otros, en el ya lejano 1985. *
Comentarios (beta!)