Juan Ramón Carrasco fue la figura protagónica de la tarde del Estadio Centenario. Primero recibió el saludo de Gustavo Matosas minutos antes del inicio del partido, luego vivió las acciones con mucha tensión y siempre procurando que su equipo jugara buen fútbol. Posteriormente solicitó un paraguas y al mejor estilo de un parodista en una despedida de febrero, terminó haciéndose expulsar por protestas al árbitro Aguirregaray. Al final quiso ingresar para saludar a Matosas pero no lo dejaron por haber sido expulsado.
La hinchada de Peñarol no aguanta más traspiés del equipo y ayer demostró que los jugadores y el cuerpo técnico tendrán muchas jornadas duras.
Antonio Pacheco, ídolo de la institución, fue silbado por un pequeño grupo al tiempo que la mayoría tampoco lo aplaudió cuando Gustavo Matosas decidió su remplazo. Siguiendo con la hinchada aurinegra, está dividida en torno a la figura de Gustavo Matosas.
Un grupo lo apoya y lo demostró saludándolo antes del inicio pero otro grupo no lo quiere y no aceptó la salida de Gregorio Pérez como conductor aurinegro.
El resultado registrado ayer de River Plate 6-Peñarol 3 entra en la historia por la diferencia en favor de los darseneros y además porque significa para Juan Ramón Carrasco romper la racha adversa contra los aurinegros. Desde que JR es técnico, nunca había podido ganarle a los aurinegros al frente de Rocha, Fénix y ahora con los darseneros.
La hinchada de Peñarol silbó a Pedro Cardozo en oportunidad del gol convertido por el rochense.
Cuando retornó desde el área hacia la mitad del terreno, fue silbado por la hinchada aurinegra ubicada en la Amsterdam. Sin embargo, el rochense no gritó el gol ante Peñarol recordando su paso por la institución aurinegra.
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