PARIS, (AFP)
Los ingleses se juegan mucho más que la clasificación para los cuartos de final del Mundial hoy en París contra Tonga (grupo A), el equipo sorpresa del torneo, pues una derrota quitaría a su rugby el poco orgullo que le queda después de tres años en el infierno. Si fuera derrotado, el XV de la Rosa se convertiría en el primer vigente campeón del mundo eliminado en la fase de grupos.
Así, el pilar Phil Vickery, que ocupará plaza en el banquillo, concede que un sentimiento de "miedo" reina en el equipo. Inglaterra, que en 1999 aplastó a Tonga 101-10, vive un periodo tan negro desde hace tres años que sus jugadores aseguran no sentirse superiores independientemente del rival, describiendo a sus adversarios como candidatos potenciales a su sucesión. *
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