JULIO CIFUENTES
Como se preveía, toda la jornada fue de enorme tensión para la mayoría de los actores del club, e incluso se fue incrementando a medida que pasaban las horas, mientras se sucedían las reuniones y los rumores respecto a la situación del cuerpo técnico.
La primera pista que surgió en la jornada sobre lo que podía pasar más tarde jugaba en favor de Daniel Carreño, ya que algunos de los jugadores del plantel principal decidieron asumir buena parte de la responsabilidad de este momento deportivo, cuando manifestaron que el técnico trabaja fuerte para mejorar el accionar del equipo, pero es a ellos a quienes en la cancha no les sale "absolutamente nada."
Después del mediodía el centro de la atención se trasladó hacia el lugar de entrenamiento de los tricolores, el complejo de Los Céspedes, ya que el plantel debía iniciar allí la semana de trabajos previa al juego ante el puntero del campeonato, Rampla Juniors. A esa altura de la jornada no aparecían todavía elementos que permitieran adelantar lo que pasaría en la reunión de Directiva, pero sí existía un convencimiento generalizado acerca de que el técnico contaba con el apoyo del presidente del club, Ricardo Alarcón, y tendría la posibilidad de dirigir el equipo en el partido ante los picapiedras, como mínimo: parecía que la continuidad de los técnicos dependía de un triunfo ante Rampla.
Los rumores sobre una reunión entre Carreño, Alarcón y el gerente deportivo del club, Daniel Enríquez, comenzaron a sonar con insistencia, máxime cuando antes de las tres y media de la tarde el técnico se desentendió del entrenamiento y quedaron su ayudante Ricardo Perdomo y el profesor Fernando González a cargo del plantel.
Poco después se sabría que el mentado encuentro se estaba manteniendo en la casa del presidente: parecía que allí Alarcón se nutriría de razones para poder defender al técnico ante sus pares en la Directiva y el propio entrenador se retiró de la misma pensando que seguía en el cargo, pero esa charla terminó siendo la que condenó al entrenador albo. Las exposiciones de Carreño en ese encuentro con el presidente y el gerente del club cargo que ha dimensionado Alarcón últimamente, dotando de poderes muy importantes a Enríquez no convencieron, por lo que puede tomarse esa reunión como el momento que condenó al técnico, ya que Alarcón salió de la misma casi decidido a cesarlo, aun cuando la decisión debiera adoptarla la Comisión Directiva.
Carreño quería jugarse la última carta. En todo momento descartó la idea de renunciar y estaba convencido de que podía salir del mal momento; incluso, cuando se retiró, cerca de las siete de la tarde, sentenció: "Yo de Nacional no me voy, y menos perdiendo", aunque acotó que "la resolución está en manos de ellos, pero no de hoy, desde siempre."
Media hora más, aproximadamente, estuvieron en el lugar Enríquez y Alarcón, y pese a que ambos se negaron a hablar esperando a lo que pudiera pasar en la sede más tarde, empezó a tomar cuerpo la idea de que el ciclo de Carreño al frente del equipo se terminaba con el empate frente a Central Español.
Dentro de la sala de sesiones "Don Miguel Restuccia" de la sede, los dirigentes escucharon el informe pertinente de la situación por parte del gerente deportivo y comenzaron a evaluar la situación. Cerca de las nueve de la noche, LA REPUBLICA confirmó con uno de los dirigentes presentes que Daniel Carreño acababa de ser cesado y que pese a que las conversaciones continuaban, Daniel Enríquez sería seguramente quien dirigiría a la oncena en el choque del próximo domingo.
Media hora después el cuerpo técnico en su totalidad estaba reunido en casa de uno de sus integrantes se hizo presente en el lugar preocupado por las versiones que estaba escuchando a través de la prensa, y allí fue notificado sobre el cese. Carreño pidió conocer los argumentos que llevaron a su despido y permaneció junto a sus compañeros más de una hora y media dentro de la sala de sesiones junto a los directivos, y cuando se iban, varios minutos más en la antesala, definiendo los términos económicos de su alejamiento: "Tengo mala experiencia con Nacional de mi etapa anterior, por eso hoy quise irme con todo aclarado. Me voy triste porque yo sé que esto se podía revertir... tenemos las armas, pero bueno, el fútbol es así", sentenció. *
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