La pretensión de la mayoría de los clubes de integrar el nuevo Colegio de Arbitros, generó un caos que superó todas las expectativas y embretó al Consejo Ejecutivo que ahora no sabe cómo contemplar las aspiraciones de las instituciones.
Tal como lo vaticinó LA REPUBLICA en la víspera, el presidente Figueredo, reconocido por su capacidad de maniobra política, no pudo conciliar las pretensiones de todos los clubes que en un aluvión, respondieron al llamado abierto y presentaron candidatos para ocupar cargos en el órgano referil.
Durante la jornada de la víspera, Figueredo mantuvo diversos contactos personales y telefónicos procurando destrabar la situación pero no logró satisfacer las expectativas legítimas, de los clubes.
Fuentes consultadas, manifestaron que el presidente Figueredo no podía disimular la preocupación que le había generado el tema. "Eugenio (Figueredo), estaba convencido que el miércoles de noche liquidaba el tema. Máxime que había convencido a Peñarol que no postulara a un representante para evitar un enfrentamiento con Nacional. Después de haber logrado esa misión casi imposible, los clubes chicos lo superaron porque todos quieren tener ahora a un representante en el Colegio.
Quienes conocemos a Figueredo sabemos que para él, esto fue una derrota. Si él hubiera sospechado que no había quórum para votar el Colegio, no hubiera convocado a la Asamblea el miércoles", expresó el delegado de un club que participó de las negociaciones.
Pese a que la Asamblea había votado un cuarto intermedio hasta anoche, el Ejecutivo comunicó en las primeras horas de la tarde a las instituciones que el plazo se había extendido 24 horas más. De esta forma, el presidente de la AUF quiere disponer de más tiempo para intentar negociar con la mayoría de los clubes (se necesitan 13 votos) la nueva integración del Colegio.
Una tarea que no le resultará sencilla porque han trascendido nombres en la prensa que en cierta medida, refuerzan ahora el compromiso político de las instituciones que los postularon a "defender" su candidatura.
El propósito de Figueredo es intentar agotar hoy el tema para viajar tranquilo a Lima con la delegación celeste. Además, el tiempo sigue siendo un adversario implacable porque al retorno de la selección de Perú, se define el Torneo Apertura y el deseo del Ejecutivo es normalizar cuanto antes el funcionamiento del Colegio de Arbitros. *
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