ERNESTO ALAZRAKI
El objetivo de una búsqueda en ese sentido es compartido hoy día por actores públicos y privados, y el tema se va instalando gradualmente en los debates nacionales sobre políticas energéticas y preservación ambiental.
La alternativa "puede ser la electricidad pero la posibilidad de incorporar el biodiesel a la matriz energética de las empresas de transporte es muy importante: por el valor agregado que aporta, la mano de obra que requiere y el impulso que podría brindar a la producción nacional", manifestó Salgado.
El empresario contó que en Cutcsa se está trabajando "con mucha fuerza" en esa dirección, "tratando de generar mayor contacto con la Intendencia de Paysandú: allí se está produciendo biodiesel, poco pero se produce. La maquinaria y los camiones de la propia Intendencia están funcionando con mezcla de biodiesel".
Además, las autoridades de la firma transportista mantienen conversaciones con los responsables del Polo Tecnológico del Cerro, "que están avanzados en la investigación en este campo".
Adelantó que en el correr de las próximas semanas Cutcsa realizará una prueba piloto con una unidad de transporte que funcionará con una mezcla combustible compuesta en un 10% por biodiesel.
Destacó que la idea es "traer este tema a tierra con un ómnibus en forma de prueba que empiece a funcionar a biodiesel, para ver de qué hablamos. No se piensa en un funcionamiento 100% a biodiesel, sino en hacerlo gradualmente con mezcla, comenzándose desde el 5% de biodiesel en el tanque hasta llegar al 100%". Según Salgado, "hay experiencias que están utilizando el 20% y funcionan bien: esa es la solucion de fondo" para resolver la problemática energética de mediano y largo plazo que Uruguay (y muchos otros países) tiene planteada en su horizonte de desarrollo.
Pero nada será fácil y no faltarán dificultades para desarrollar ese campo de investigación, trabajo agrícola y producción de combustibles alternativos.
La capacidad productiva ociosa del campo uruguayo y la existencia de poderosos intereses económicos ligados a la comercialización de combustibles de origen fósil, pueden convertirse en factores de enlentecimiento para la incorporación del biodiesel a la matriz energética nacional. "Porque ahí viene toda la parte de los productores (rurales): hay que producir materia prima (vegetal) para todo eso", reflexionó Salgado.
Explicó que para suministrar una mezcla con 10% de biodiesel "para nuestra flota de ómnibus, con lo que gastamos diariamente, se precisaría aproximadamente 8.000 hectáreas plantadas con girasol por año".
En una segunda etapa, precisó el empresario, después de estudiar a cabalidad los aspectos técnicos de la producción y utilización del biodiesel, "deberíamos ver cuál sería su precio final", ya que actualmente "nadie puede asegurarlo con seriedad".
No obstante, dijo no albergar dudas de que "después de tener claros los costos de producción en tierra, en fábrica y de fletes, el Estado actuará en consecuencia sobre los impuestos que pueda tener ese biodiesel".
Salgado entiende que el gobierno "sin duda camina en el sentido correcto, no sólo por lo ecológico sino también para tener combustible alternativo" disponible en el país. *
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