Ricardo Posada visualiza un escollo de envergadura para el desarrollo de las Mypes y el nacimiento de otras nuevas en la falta de créditos blandos y garantías accesibles.
Los anuncios realizados en abril acerca de la virtual disponibilidad de créditos destinados a micro, pequeñas y medianas empresas provenientes de Italia y del Banco Mundial, por parte del asesor de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Luis Porto, todavía no fueron materializados, existiendo indicios de que su implementación no está garantizada.
Posada sostuvo que los préstamos que se otorgarían desde Italia "no eran malos y quizá sea lo mejor que pudo venir hasta el momento", aunque agregó que "tenían una exigencia muy importante".
Para el caso de los créditos ofrecidos por organismos internacionales, "hay que ver el tema de las garantías". Muchas veces, cuando algún emprendedor aspira a un empréstito "de 20, 30 o 40 mil dólares, tiene que terminar proyectando la garantía por 100, 120 o 130 mil dólares". Es un problema "de proporcionalidad de la garantía con el capital prestado".
Afirmó que resulta imprescindible "buscarle una solución a la cuestión de las garantías, sino estamos en lo mismo de siempre: le prestan al que tiene y no le prestan al que no tiene".
Los precios de los créditos y, una vez efectivizados, su control y seguimiento, son los puntos prioritarios a definir, aseguró.
Por ahora, "todavía no" se puso en marcha el apoyo concreto al sector. *
Comentarios (beta!)