ANDRES PAMPILLON
El ministro, hizo especial hincapié en lo que definió como nuevos parámetros para entender la competitividad. Y demostró la ascendencia y legitimidad con que cuenta frente a este tipo de auditorio, pidiendo silencio y atención a los presentes, logrando concitar una extraña obediencia.
Astori rompió el fuego afirmando que los salarios no tienen la culpa de la falta de competitividad y enfatizó que no hay desarrollo ni crecimiento sin estabilidad social.
Al explicitar su visión sobre la competitividad, incluyó entre otros la modernización de las relaciones laborales como elemento esencial para alcanzar dicho objetivo.
Y, rayando a filosóficas alturas, acercó una definición del mercado como la resultante de la interacción de diversos actores en la sociedad, alejándose de las ortodoxas e impersonales entelequias. Luego, toda la exposición recorrió diversos aspectos con eje en la innovación y la necesaria especialización productiva de la que depende nuestro futuro.
"No es suficiente analizar el lado macro desde un alto grado de generalidad en lo fiscal, en lo financiero lo externo, sino que es necesario aproximar nuestra perspectiva a la realidad más concreta para analizar cómo van las cosas en lo microeconómico", y se sumergió en la antedicha dimensión, resaltando la importancia del "marco macro" de estabilidad que la política económica requiere para que lo demás tenga viabilidad.
Rozando aspectos relativos a nuestra cultura empresarial, Astori planteó una nueva forma de analizar la competitividad de la economía: "Hay una visión estática de abordar el tema de la competitividad, basada en nuestras ventajas comparativas innatas y en consideraciones de precios y de costos, y se cree que modificándolos se consigue más competitividad", señaló con elocuencia cuasi académica. "Por ejemplo: devaluando o alterando el tipo cambio; reduciendo o congelando salarios; a los que se les echa la culpa de la falta de competitividad; o estableciendo medidas proteccionistas, o subsidiando generalizadamente toda la economía". En este sentido, señaló que su conducción supone un cambio respecto a lo que el país hizo en el pasado.
El nuevo enfoque radica en entender que la evolución de la competitividad se explica por la conjunción de cuatro elementos: la inversión, la innovación, apoyando la primera, la internacionalización o apertura, cada vez más importante, y mejores y más modernas relaciones laborales, afirmó el primer ministro de economía de izquierda.
Este enfoque, "supone sostener que las personas, empresas e instituciones son los principales actores que determinan la posición competitiva de la economía. Son decisiones empresariales las que están en la base de la evolución competitiva", dijo.
"No hay crecimiento ni desarrollo sin estabilidad social", continuó diciéndole al numeroso público presente. "Para ello se deben aplicar políticas activas de carácter transversal, construir el escenario. Desarrollar incentivos a la inversión en capital físico y humano".
Para lograr estos objetivos, Astori enumeró los principales instrumentos que se vienen implementando: la reforma tributaria, la prioridad del gasto público en educación, "la educación en primer lugar", volvió a decir. "En este gobierno se está incrementando la inversión en educación pública en 120 % en dólares en 5 años. Por supuesto, salud infraestructura y seguridad pública y nuevos criterios de estímulo a la promoción de inversión". Como ejemplo de esto citó el programa de Cluster de Apoyo de Competitividad, el Programa de Apoyo a la Competitividad Pacpymes, el Programa de Desarrollo Tecnológico y, por supuesto, el subsidio directo para situaciones especiales.
Señaló que "estas políticas deben ser de carácter transitorio, focalizadas, muy transparentes y deben exigirse contrapartidas".
Uruguay ha tenido históricamente una baja inversión en investigación y desarrollo por debajo de Chile y Brasil, en la media latinoamericana y muy por debajo de los países desarrollados. En conclusión, dijo: No estamos bien en investigación y desarrollo.
En la industria uruguaya poco más del 30% realiza alguna actividad innovadora. De las empresas que innovaron las 3/4 partes tiene una capacidad innovadora baja, y son en general pequeñas y medianas empresas. A su vez la participación en redes, lo que es fundamental para las Pymes, es muy reducida y concentrada básicamente en empresas con mayor capacidad de innovación. Es decir, la innovación y la participación en redes van atadas. Finalmente, existe un núcleo reducido con potencial en el uso intensivo de conocimiento y hay que apoyarlo y trabajar sobre ello.
Los países que apostaron a la producción intensiva en conocimiento son los que más crecen. Entre los avances en la materia Astori resaltó que se aprobó la Agencia Nacional de Innovación, el Plan Estratégicos de Ciencia Tecnología e Innovación a las que la Rendición de Cuentas asigna U$S 8:.
Defendió su gestión mostrando que el crecimiento, como porcentaje del PBI en inversión de capital fijo y maquinaria, alcanza niveles históricos, y lo mismo ocurre en inversión extranjera directa que alcanza el 7% del PBI, incluso sin considerar Botnia, cuando la media histórica era 1%.
También resaltó el ministro el nivel de inversión pública de apoyo a la producción que se viene realizando
En este aspecto reiteró que no hay crecimiento ni desarrollo sin estabilidad social, "la política en la materia está dando resultados muy buenos", los niveles de acuerdo que se han alcanzado en todos los sectores de actividad han superando el 95%. Astori dijo que aún falta el tercer piso de la negociación colectiva que es la negociación por empresa. *
Comentarios (beta!)