La baja del tipo de cambio real (con una base 100 en el año 2000) es el peor guarismo desde antes de la devaluación y muestra las consecuencias de la revaluación del peso frente al dólar.
Estos indicadores llevan a estimar que el nuevo frente que enfrentará el equiopo económico este año, es contener la inflación pero a la vez evitar que su baja sea producto de uan caída en el tipo de cambio. Precisamente en la reunión del Copom (Comite de política monetaria del Banco Central) a realizarse en estas horas, se definiría la baja de la tasa de referencia en un intento de evitar que se vendan dólares en el mercado con fines especulativos de colocaciones en Unidades Indexadas o pesos.
En lo que va de 2008, el peso se apreció 4,11% respecto al dólar interbancario y 3,32% para la venta al público, al cotizar respectivamente a $ 21,55 y $ 21,80 en el último cierre de 2007. El año pasado, la moneda uruguaya registró una apreciación con respecto a la divisa estadounidense de 13,46% en el interbancario y 15,83% en la pizarra para venta al público.
En conclusión, entre enero de 2007 y marzo de 2008, el dólar ha caído casi 20%.
Lo cierto es que los números de enero en materia de competencia reafirman un escenario que se estaba proyectando y que aún no ha afectado en magnitud a la industria exportadora, por los altos precios que aún se observan en las materias primas.
El indicador de tipo de cambio global cerró en el primer mes de este año en 116,71, contra 119,25 de diciembre de 2007, 126 de enero del año pasado y 124 de enero de 2006.
A nivel extrarregional, el número índice se ubicó en 130, contra 133 de diciembre de 2007, 146 de enero del año pasado y 147 de enero de 2006.
El regional cerró en 105,62, contra 107,4 de diciembre de 2007, 108 de enero de 2007 y 106 de enero de 2006.
Este indicador en particular está fuertemente influenciado por las variaciones a la baja que tiene el tipo de cambio en Brasil.
Con ese país, Uruguay es sumamente competitivo.
El indicador está en 152, mientras que en enero de 2007 se ubicaba en 149 y en enero de 2006 en 142. La suba se da por la existencia de una fuerte apreciación en el precio de la moneda brasileña. Un reflejo de esto es la importante cantidad de compradores norteños que se observan en la zona fronteriza y los turistas de Brasil llegados durante el verano.
Con Argentina la situación tiende a empeorar, aunque el comercio se mantiene firme por el fuerte crecimiento que se registra en ese país.
Argentina tiene un tipo de cambio fijo. El tipo de cambio real (TCR) con Argentina nunca fue muy alto. En enero se situó en 59 puntos y si bien ha caído, el indicador apenas superó en algún momento (año 2003) los 80 puntos.
Quizás una de las alertas más importantes es con Estados Unidos, donde el TCR cayó en enero hasta 111 puntos, el nivel más bajo desde setiembre de 2001.
En enero de 2007 el TCR con la nación del Norte era de 132 y en enero de 2005 de 147.
Si a esto se le suma la crisis en Estados Unidos, es previsible que haya complicaciones con ese mercado en el futuro.
En el caso de los países europeos, la fortaleza del euro lleva a que la competitividad esté en niveles muy elevados. Tal el caso de España, con un indicador en 184, contra Alemania con 165 e Italia con 172. No obstante se bajó del nivel de 200 puntos que se tuvo hasta comienzos de 2005, o sea cuando comenzó a caer de manera importante el valor del dólar en la plaza local.
En el caso de China, el indice de competitividad medido por el TCR está unicado en 122 puntos con una fuerte caída en comparación, por ejemplo, con 2004, cuando se promediaban 165 puntos. China, al igual que Argentina, tienen un sistema de cambio prácticamente fijo.
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