Jorge Jauri
En el mercado de cambios se aguarda cómo operará el BROU en la última hora del día intentando dentro de sus límites contribuir a mantener el dólar sin oscilaciones fuertes. Mientras tanto, en el gobierno se discute la negociación salarial con visiones diferentes y mucha preocupación por los límites de los instrumentos de estabilización de precios.
Definitivamente, el equipo económico parece haber jerarquizado la estabilidad de precios y se dice que en los umbrales de la negociación salarial, la discusión entre el Ministerio de Trabajo y el de Economía ha elevado sus decibles respecto a la estrategia del gobierno en la oportunidad.
Las autoridades de Economía han aceptado que el país pudiera ingresar en un espiral de inflación mayor si se verificara un incremento de las expectativas respecto a las dificultades que se observarían para enfrentar una conjunción de adversidades externas y un desborde salarial.
Las preocupaciones del
equipo económico devienen de la permanencia de riesgos que no logran despejarse y a los cuales se le suman ahora las inclemencias energéticas en un escenario en el cual el precio del petróleo duplica ahora la previsión que tenía el programa oficial respecto a esta variable hace un año.
El Banco Central tiene prácticamente agotado su instrumental de política monetaria y si bien aún hay margen fiscal para la intervención directa, el Ministerio entiende que hay un límite muy próximo para la celebración de acuerdos corporativos y exoneraciones de impuestos. Pese a los esfuerzos y señales producidos, las expectativas no cambian; la "carestía" está en la centralidad de la agenda familiar y de los agrupamientos sociales. Las medidas del Banco Central de fines de abril ya han comenzado a trasladarse a las tasas de interés, como efecto buscado para deprimir la propensión al gasto de los sectores de menores ingresos.
Sin embargo, la liquidez del sistema bancario regulado y no regulado diluye por ahora ese efecto y esa propensión marginal del consumo lo que se gasta de cada unidad de ingreso agregado- sigue creciendo más intensamente que lo que ya es tradicional a nivel de los sectores de ingresos más bajos.
Allí es dónde se concentra y explica esa preocupación del equipo económico respecto al riesgo que pautas salariales explícitamente flexibles y la renovada intención de continuar aumentando los salarios más deprimidos.
Las autoridades y la propia presidencia han sido advertidas respecto a que no se podrá lidiar con una dinámica inflacionaria más acelerada. El mercado está lleno de tensiones y se aguarda cotidianamente la intervención del BROU. Este cesó el viernes su intervención, retomándola ayer hasta que en la última hora salió "permitiendo" de tal manera que el precio del dólar descendiera nuevamente.
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