El mercado de trabajo viene reaccionando positivamente al sostenido proceso de crecimiento y expansión de la actividad económica. Es así que durante el mes de mayo unos 5.000 uruguayos abandonaron su condición de desempleo. No obstante el problema de la informalidad de un tercio de los trabajadores aparece como una de las inercias estructurales del mercado de trabajo, difícil de modificar.
La tasa de desempleo a nivel nacional se ubicó en 7,2% en el mes de mayo lo que supone una nueva disminución, esta vez del 0,4%, que se verificó en todas las áreas del país, según los últimos datos de la Encuesta Continua de Hogares que realiza el Instituto Nacional de Estadística.
En Montevideo el desempleo en mayo se estimó en 6,6% mientras en el Interior llega al 7,6%, lo que implica una baja de 0,4% en ambas zonas del país.
La baja del desempleo beneficia a hombres, que reduce en 0,2% pero más a las mujeres cuya disminución se ubicó en 0,6%.
La tendencia que surge de comparar con un año atrás permite constatar una importante reducción del desempleo a nivel nacional de 3,3%, explicado por una caída del 3,5% en la capital y de 3,1% en el interior del país.
En tanto la tasa de Actividad para el total del país se ubicó en mayo en 62,3% lo que marca un descenso de medio punto porcentual respecto al mes anterior. La oferta laboral muestra comportamientos dispares en Montevideo y en el Interior del país, en la capital se produce una reducción de 1,6 %, mientras que en el Interior se mantiene estable.
Una mirada en el mediano plazo permite determinar que, si bien existe una reducción en los niveles de oferta de trabajo respecto a igual mes del año 2007, la tasa de actividad del total del país se mantiene en niveles similares a los del promedio del año 2007.
Por su parte, la tasa de empleo para el total del país se ubicó en 57,8 % mostrando estabilidad con respecto al mes anterior. Su comportamiento por áreas geográficas muestra una caída en la capital y un leve aumento en el Interior.
En cuanto a las tasas de empleo por grandes grupos de edad se destaca la reducción observada en los menores a 25 años, disminución motivada por la baja experimentada en Montevideo. No obstante es importante indicar que en el mes anterior se había observado un fuerte aumento en este grupo etario, lo que puede significar un efecto rebote.
A nivel nacional se puede apreciar que algo más de 1 de cada 3 trabajadores no está cubierto por la seguridad social, es decir no se encuentra registrado en un organismo provisional, valor que se mantiene relativamente estable en el último año.
A grandes rasgos puede decirse que aún unas 90.000 personas aún carecen de empleo. Más allá del desempleo friccional es decir, aquel desempleo derivado del natural cambio de un trabajo a otro. Lo cierto es que el núcleo duro de los desempleados seguramente encuentren fuertes limitaciones para su acceso al mercado de trabajo. Estas restricciones del lado del que busca trabajo bien puede derivar de la falta de capacitación, e incluso de otro tipo de barreras de carácter cultural. Pero otro factor, que ya ha trascendido por declaraciones de dirigentes empresariales, es que muchas empresas encuentran dificultades para tomar y mantener personal debido a las infames condiciones laborales que ofrecen. Sueldos irrisorios, jornadas interminables y ambientes que lejos de promover el desarrollo del trabajador, desvalorizan a la persona determinan que muchas personas opten por actividades informales que pese a la inseguridad que suponen le garantizan mejor ingreso y condiciones dignas.
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