Lunes, 09 de enero, 2006 - AÑO 9 - Nro.2066
A A A

Violencia en la sociedad


En nuestra edición del viernes pasado, se publica un informe sobre la violencia en uno de los liceos de la capital y, fundamentalmente, sobre la respuesta que las autoridades educativas, los alumnos y sus padres están dando al fenómeno.

Según los psicólogos, antropólogos, sociólogos y otros especialistas, la agresividad y los comportamientos violentos son inherentes al ser humano, vale decir que integran, como un componente más, el conjunto de instintos y de sentimientos que anidan en el "alma" humana. Esta afirmación puede constatarse fácilmente si damos un vistazo a la historia y la evolución de la humanidad, en la que las soluciones violentas a los conflictos son la característica esencial.

Cierto es que a lo largo de los siglos esos impulsos de agresividad han podido ser combatidos y controlados merced a la tarea "civilizadora" de las religiones y de las normas morales y jurídicas que los pueblos se han dado. Pero si miramos el mundo actual, a comienzos del siglo XXI y del tercer milenio, veremos un panorama de violencia y de desprecio por el prójimo digno de épocas de barbarie: guerras "preventivas", invasiones bajo cualquier pretexto, conflictos interétnicos, xenofobia, discriminación racial, son moneda corriente en el mundo globalizado de hoy.

Sin embargo, la violencia no se agota en los ejemplos apuntados.

También es violencia la muerte por desnutrición o por enfermedades curables; la feroz injusticia en la distribución de la riqueza; la marginación; el desempleo, el subempleo y el empleo precario, así como otra infinidad de males que conlleva un sistema económico que promueve el afán de lucro, el individualismo y la competitividad a ultranza.

Con esta realidad, ¿cómo asombrarnos de las reacciones violentas de nuestros jóvenes?

¿Por qué habríamos de sorprendernos ante la agresividad que exhiben en su forma de vincularse, agresividad que se manifiesta no sólo en los estratos bajos de la sociedad sino que también es perceptible en las clases acomodadas?

Esta sociedad ultracompetitiva que ha entronizado como valor supremo el éxito personal y empresarial y que fomenta no ya el afán de lucro sino directamente la ambición y la codicia sin límites, no puede generar entre sus miembros sino comportamientos violentos, intolerantes y agresivos.

Una sociedad que incita por todos los medios a su alcance (medios legítimos e ilegítimos) a un hiperconsumo demencial crea, necesariamente, alienación. Y lo más terrible es la paradoja brutal consistente en las exhortaciones a consumir al tiempo que se niega a las grandes mayorías los medios para satisfacer sus necesidades.

Desde la televisión, todos los ciudadanos --sean del nivel social que sean-- están sometidos a un bombardeo publicitario permanente que los compele a consumir, esto es, a tener. Y mientras el individuo de clase media compromete su salud y su patrimonio con tal de satisfacer las necesidades creadas por el mercado (trabaja más horas, corre como enajenado, se endeuda, desatiende su vida familiar y se enferma), el excluido, el miserable, privado de los medios aceptados por el sistema, trata de obtener por medios no aceptados lo que el sistema lo obliga a tener.

Tanto uno como otro son víctimas y sufren una violencia más sutil pero no menos cruel que la violencia de las bombas. *


Marcadores sociales

Enviar esta nota a: del.icio.us Enviar a Yahoo! MyWeb Enviar a Digg Enviar a reddit Enviar a Furl Enviar a Blinklist Enviar a Spurl Que es esto? Hace click aqui para aprender mas sobre marcadores sociales


Comentarios (beta!)

No hay ningún comentario aún. Hacé click aquí para ser el primero en enviar un comentario sobre esta nota
Powered by Comment Script

BUSCAR

Google
Web LR21

PUBLICIDAD LR21


TITULARES x MAIL

ESTE MES

enero de 2006
L M M J V S D
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          

publicidad

publicidad


CONTACTATE    PUBLICIDAD
© 4Pixels SRL / www.lr21.com ® se edita en Montevideo, Uruguay.
Publicación digital administrada por 4Pixels