WASHINGTON LAURIA
Cuando se pretende obtener la responsabilidad de poner en práctica los ideales políticos que uno ha defendido durante toda su vida, resulta inexplicable que, transcurridos meses de haber asumido, no se vislumbren indicios de modificar el espantoso panorama construido por los Partidos Conservadores que gobernaron en el Uruguay.
Ya en 2006, resulta necesario expresar que, en Seguridad Social, el triunfante Frente Amplio, no ha hecho mucho para mejorar a la mayoría de los compatriotas. Hasta ahora fueron promesas electorales iniciales, seguidas de excusas de aplicabilidad temporaria, que hasta hoy mantienen a ancianos jubilados o pensionistas en la miseria mas amarga de los últimos 50 años.
Desde el Ministerio de Trabajo se ha actuado bien respecto a los actuales trabajadores, consiguiendo una situacion de mayor tranquilidad al instalarse los Consejos de Salarios, a tal punto que hay más de 70 mil nuevos adherentes en el PIT-CNT y se crearon casi 400 sindicatos. Sin embargo los pasivos seguimos hundidos en el pozo del olvido en que nos metió el Partido Colorado ayudado por los colegas del Partido Nacional, acentuando el mayor atraso en nuestros ingresos con relación al aumento del costo de vida.
En estos 10 meses, ningún gobernante progresista promovió, por lo menos, cierto intento de regularizar ese atraso y solo se preocuparon de cumplir con el sistema anterior. Comprobamos que las directivas parten del equipo económico y que el resto de las autoridades deben aceptar esas decisiones. Para colmo, los jubilados están divididos en sus gremiales y son los Trabajadores de la Seguridad Social, los que intentan cierta defensa al respecto.
Otro índice es el criterio empleado respecto a las AFAP, que siguen tan campantes usando el dinero social recaudado por el BPS y que magnánimamente le entregamos todos los meses para que lo utilicen según su criterio. En estos meses se pudo haber hecho muchas cosas para mejorar nuestra angustia, sin embargo todavía comprobamos que tanto el Tribunal de Cuentas, como la Corte Electoral, siguen manteniendo integrantes indebidos y ya se acerca marzo, cuando habrá que elegir nuevos representantes sociales en el Directorio del BPS.
Nos parece muy oportuna la iniciativa de ATSS para volver a encarar las AFAP, ya que el dinero de los trabajadores uruguayos no puede ser administrado por organizaciones financieras extranjeras, ya que no ofrecen ninguna garantía.
Tampoco hubo tiempo para efectuar los pagos a jubilados y pensionistas en los cómodos locales que tiene el BPS en todo el país, y se están gastando millones de dólares anualmente en empresas comerciales particulares. Ni hablemos de levantar las prohibiciones inconstitucionales de los decretos de la dictadura, como la no aplicación de leyes legales de aguinaldo o prima por edad.
Nuestra reflexión nos hace pensar que en esta forma no deben seguir pasando los días. Para los ancianos cada nuevo día, es un día menos muy cercano, y cuanto antes se tomen decisiones será mucho mejor. Pasaron las fiestas y ni para el pan dulce hubo dinero, y ahora resulta que desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto existe preocupación por el aumento para jubilados, porque significa un problema para su programa.
Todo el progresismo debe meterse en la cabeza, que el gasto de Previsión Social es una obligación para con la sociedad y no un lastre que habría que eliminar.
Siempre lo dijimos que, este dinero se junta por el TRABAJO de los uruguayos y debe ser restituido a ellos. La obligación la tienen las autoridades de turno. Lo más sensato es preguntarle a cada empleado, sea de ahora o de antes, su opinión sobre el mejor sistema para lograr una vida más satisfactoria. Todavía, en este nuevo año, mantenemos la esperanza del cambio imprescindible. *
Comentarios (beta!)