ALBERTO SCAVARELLI - Representante nacional. P. Colorado
Transcurren las horas que nos llevan a las fiestas de Navidad y Fin de Año.
La ocasión de repasar lo hecho, de pensar el futuro, de recordar aun más a quienes sentimos nuestros para siempre. Una oportunidad especial para enfocar la luz de los afectos en la dirección de los pilares esenciales de la vida.
Un tiempo para hacerle espacio a la fraternidad, el amor, la solidaridad y el respeto por los demás que también forman parte del nosotros.
Un tiempo concertado para fortalecer el esfuerzo por crear las condiciones para que florezca la alegría de vivir, de superar el dolor y la tristeza, en ancas del indomable potro de la ilusión y la confianza en el futuro, que nos impulsa a renovar con ilusión el compromiso con la vida y nuestro tiempo.
Tiempo de ilusión y confianza sostenida en liberar el tránsito de nuestras ilusiones y la superación de tanto desencuentro.
Una vez más es tiempo de esperanza y compromiso con los que vendrán, y con los que nos precedieron.
Es un tiempo también a nuestro cargo, porque el tiempo de vivir no es elegible, solo es vivible con dignidad y esfuerzo, con tolerancia y compromiso, con ilusión y con razón.
Desde tantos sueños compartidos, un fuerte abrazo navideño, y nuestros mejores deseos para el año que se inicia, haciendo votos para que estén muy cerca de sus afectos, compartiendo un tiempo de paz y de ilusión, poniendo lo mejor de nosotros mismos.
Renovemos nuestro compromiso para que el Uruguay sea una tierra de paz en solidaria libertad, en medio de una América libre y justa, en un mundo donde la paz y la fraternidad humana sean la guía y referente permanente del accionar de todos. *
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