CARLOS SCOROVICH
No se puede estar permanentemente a la defensiva, pero necesitamos (gobierno y pueblo), actuar con mucha sabiduría y energía para informar lo que realizó y realizan las autoridades en este período desde la asunción al poder (dos años y medio), así defenderemos algo que costó mucho conquistar.
Nos están "apedreando el rancho", y qué aprecio, que no se sale al cruce de ello. Tampoco pueden las autoridades estar permanentemente contestando a lo que de ellas se dice. De tal manera sería imposible gobernar, no quedaría tiempo.
¿Qué hacer? Volver a ese trabajo extraordinario, enorme que llevó al doctor Vázquez a la máxima magistratura (con un torrente de votos y adhesiones en porcentajes altísimos), desde las Bases. Sí uruguayas y uruguayos, que me perdone el Presidente, por usar su frase tan conocida. Se debería, desde el dirigente más encumbrado, hasta el militante más modesto en todos los sectores del Frente Amplio, tomar el toro por las astas.
No se gobierna en la soledad. Es peligroso. Necesita, el dirigente, sentir y tener el apoyo de todos aquellos que confían en él. De esa forma sabrá que estamos pendientes de sus acciones y que ante cualquier duda, inmediatamente saldremos a consultar. Para ello se necesita estar alerta e informados.
¿Cómo se hace? Saliendo a la calle (dirigentes y militantes) y explicando con lenguaje claro y entendible para toda la población, lo que acontece y lo que se piensa actuar. Esa, creo, es la herramienta que debemos utilizar para que no nos encuentre tan desarmados y tener fortaleza para poder recorrer el camino a seguir.
Volver, como decíamos, al trabajo de hormiga, barrio por barrio, casa por casa, pueblo por pueblo, ciudad por ciudad. Esfuerzo, éste, que lo debemos realizar todos los sectores del Frente. Tener la precaución de que mujeres y hombres sepan qué es lo que se está haciendo en referencia a todo lo que el FA prometió y dijo que se podía realizar para mejorar la situación de nuestro país.
No es fácil la tarea, pero es de la única forma de salir al cruce de las voces que en este momento tratan de recoger agua para su molino, aplicando la política de desprestigio y de contrariedad a todas las medidas adoptadas por nuestro gobierno.
Tenemos ejemplos palpables, si no actuamos, se nos puede desprestigiar fácilmente. Ante una necesidad imperiosa se lanzó el Plan de Emergencia, el cual fue denostado por varios sectores, adjudicándole que no era la solución ideal. Por supuesto que no es lo ideal, pero en ese momento se hizo lo que se debía, es decir, ayudar a los más carenciados en sus necesidades básicas. Y tiene una segunda etapa que proyecta a otro nivel ese plan.
Debieron las autoridades elegidas en todo el país (ocho intendencias del FA), hacer investigaciones (auditorías mediante), en todos los terrenos, y en algunos casos se encontraron con las arcas vacías, sin tener fondos para afrontar los gastos inherentes a sus empleados. Es decir, doble tarea. No fue continuar con lo actuado, sino resolver primero el ingreso de dinero, para luego pensar en realizar obras. Podríamos seguir largamente con diferentes temas a las soluciones a dar, a problemas encontrados por las autoridades actuales.
Se adjudicó más dinero para la educación (se necesita más, seguramente), y hacer cambios estructurales en el tema. Mas no se hace de un día para el otro. Se debe discutir a todos los niveles, ya que la educación es la base de todos los pueblos. Se han logrado erradicar en un porcentaje alto los asentamientos, proporcionando viviendas dignas y se sigue en ese camino.
La reforma tributaria, tan comentada, y que han logrado instalar los detractores de ella, que no sirve, que es perjudicial, se debió explicar detenidamente, cuáles son sus fines. La reforma del Estado, importantísima para el futuro del país. ¿Sabemos de qué se trata? Creo que no. Pues expliquemos.
Por ello afirmo y reclamo (me reclamo) la enorme tarea de defender lo actuado, informando al pueblo, porque el pueblo debe saber de qué se trata. *
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