PABLO PÉREZ
En los últimos días, se han dado importantes pasos que permiten mirar con confianza el futuro del Frente Amplio en Maldonado, pero hay que saber que tenemos que seguir trabajando para mejorar el relacionamiento entre todos los componentes de la fuerza política y del gobierno municipal.
Nuestro compromiso, el de todos sin excepciones, tiene que ser con la gente, con los que nos votaron y con los que no nos votaron, particularmente con los chiquilines y también con las mujeres y hombres que esperan integrarse a la sociedad mediante el trabajo.
Ese sentimiento de unidad frenteamplista se dio en la Junta Departamental, cuando la gran mayoría de nuestros ediles dieron una batalla lúcida, firme y serena contra el intento de imponer el juicio político al intendente Oscar De los Santos.
Si bien no se pudo detener el disparo del juicio político promovido por el Partido Nacional, en tanto con once votos se ponía en marcha ese mecanismo, ante la opinión pública quedó en claro que no hay ningún motivo para enjuiciar a De los Santos, de la Intendencia.
Nos duele, por cierto, que no haya sido toda la bancada la que asumió la defensa, donde dos ediles que votaron en el mismo lema con nosotros en las últimas elecciones municipales no se les haya escuchado un solo verbo en defensa del gobierno del cambio.
Posteriormente a esto, el Frente Amplio y el intendente de Maldonado recibieron el total apoyo del presidente de la República, en ejercicio, Rodolfo Nin Novoa. Horas después, durante todo un día, el gobierno municipal y la fuerza política tuvieron una larga reunión, donde se elaboraron líneas de acción para potenciar los cambios.
Otra vez nos dolió, que el sector que encabeza el diputado Darío Pérez no haya estado presente, donde seguramente sus propuestas habrían sido consideradas con respeto e interés.
El lunes pasado, la Mesa Política nacional del Frente Amplio recibió a De los Santos y le dio todo su apoyo.
Tres intendentes --Ricardo Ehrlich, Marcos Carámbula y Juan Carlos Giachetto-- estuvieron presentes y se estrecharon en un abrazo con De los Santos.
Con estos gestos, de tremenda trascendencia política y afectiva, es de esperar que permitan construir una sola columna frenteamplista que permita avanzar en la construcción de los cambios, a la vez que toda la fuerza política se proyecte hacia el futuro, resolviendo los temas del presente, con miras a que el gobierno nacional de la izquierda y el progresismo continúe en su ejercicio a partir de 2010.
Para reforzar esa acción común que todos reivindicamos, es imprescindible que se acate el estatuto y que las minorías, que siempre deben ser respetadas, comprendan que deben acompañar las posiciones mayoritarias.
Estamos convencidos, a la vez, que cuando culmine la gestión de Oscar De los Santos al frente de la Intendencia, el pueblo de Maldonado tendrá una evaluación positiva, dejando muy atrás la pequeñez y la chicana.
Como frenteamplistas y demócratas que somos, vamos a escuchar todas las propuestas de todos los partidos de Maldonado y tendremos en cuenta todas las críticas que se nos hagan, aunque estemos convencidos de que no son correctas. Pero no vamos a permitir la política del enchastre, de la calumnia y de la falsedad que practican algunos dirigentes del Partido Nacional, con la complacencia de otros.
Los agravios no nos van a apartar de la gestión del gobierno y de la atención de los problemas de la gente, pero la mentira no va a crecer por la pasividad nuestra. En estos días, la máquina del enchastre quedó en trapos ante la población. Así seguirá, para que todos la vean.
El Flaco de los Santos seguirá en el gobierno porque la gente lo quiere.
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