Leopoldo Amondarain Convencional del Partido Nacional
Con la XVII Cumbre Iberoamericana que culminara en Chile, se produjo un sonado incidente entre el rey de España y Zapatero contra el Presidente Chávez.
El mismo se inició ante la denuncia que el Presidente venezolano reveló sobre el conocimiento y asociación que el anterior gobierno español de José María Aznar con los yankis habrían tenido participación en el fracasado golpe de Estado de 2002 contra el legítimo gobierno constitucional del país caribeño.
A tales efectos, tachó de "fascista" (¡vaya novedad!) a Aznar, e incluso agregó posteriormente que su Augusta Majestad Imperial, don Juan Carlos I de Borbón y Borbón, debió estar razonablemente en conocimiento de los hechos. Zapatero reaccionó defendiendo a Aznar y al gobierno español de entonces, "entre bueyes no hay cornadas", y lo más grave del caso es que el rey, creyéndose aun dueño omnímodo de América, lo mandó callar a Chávez como si fuese un leal y humilde súbdito español. Vemos por partes. Se podrá o no disentir con la oportunidad de la denuncia de Chávez y el "canallesco" cargo de fascista a un muchacho tan "macanudo" como Aznar.
Yo creo que no. ¡Estuvo bien el Presidente venezolano! En América estamos hartos de que Europa en general y España en particular se pongan a pontificar y darnos consejos sobre cómo gobernarnos y encarar nuestros futuros democráticos. ¡Justo ellos, que han sido los inventores y propulsores de los peores regímenes políticos, genocidios y latrocinios que en el mundo existen! Franquismo, nazismo, fascismo, comunismo, anarquías, monarquías y demás ingeniosidades ideológicas que mente retorcida pueda ocurrírsele. Sin perjuicio de los crímenes más horrendos que fueron desde la Torre de Londres donde criaturas y mujeres despechadas por reyes ingleses que se aburrían de ellas asesinándolas bajo torturas inimaginables, pasando por los crímenes y latrocinios hispánicos en nuestra América y en su propia tierra y terminando, entre muchos ejemplos, con los campos de concentración alemanes o los siberianos rusos, donde se estibaban los cadáveres de inocentes. El peor de los torturadores latinoindoamericano no pasa de "principiante" ante el listado de "personajes" históricos europeos.
Enrique VIII, varias monarquías borbónicas en varios países, Hitler, Stalin, Mussolini, Iván El Terrible, Ceaucescu, Francisco Franco y demás etcéteras. Se puede asegurar que las torturas "modernas" nacieron en Europa. Pero, bueno es señalar, soñar no cuesta nada, que la vieja España tiene en el fondo y hasta en el frente en su "corazoncito", la aspiración de armar el Reino de la Hispanidad con América y, por supuesto, con sus borbónicos reyes a la "cabeza". O sea, ella como dueña de nuevo en todo. Sería también buena cosa, y coincido de vuelta con Chávez, llamar por teléfono (¿aló, Presidente...) a don Juan Carlos para recordarle que somos Repúblicas independientes y soberanas, donde hace alrededor de doscientos añitos, más o menos, lejanos tiempos, en que nuestros héroes: Artigas, San Martín, Bolívar entre otros muchos, sacaron a "botazos y sablazos" a los godos allende el océano. O sea, como uruguayo, americano y por añadidura vasco que ellos conocen bien, me pega en el "bajo vientre", ver enojado al rey totalmente extranjero, queriendo dar órdenes y, lo que es más, pretendiendo hacer callar en nuestra propia casa americana a un Presidente, cualquiera sea su "pelo", pero Presidente constitucional al fin, electo soberanamente por su pueblo hermano venezolano, como si fuese el dueño del continente.
Comentarios (beta!)