Por Ariel Collazo - Ex legislador
Después de muchos siglos, los Estados asumieron que la salud debía ser atendida por ellos cuando las diferencias sociales hacían imposible que los pobres pudieran acceder a los auxilios de la Medicina. Así nació la Salud Pública, que pasó a ser un Ministerio y así nacieron los hospitales públicos. El Hospital Maciel lleva el nombre del "Padre de los pobres" y muestra así el origen de la Asistencia Pública en Uruguay.
Primero se atendió a los casos más graves y a las enfermedades más difíciles, hasta que se logró abarcar poco a poco a más y más pacientes. Pero la Salud Pública aún no llegaba a especialidades como la oftalmología, que con la invención de aparatos cada día más caros había logrado desarrollos notables en la cirugía de ojos, los Estados no se hicieron cargo de esta situación y ante semejante omisión, los oftalmólogos fueron los que debieron financiar el nuevo instrumental.
Como es lógico, se debieron encarecer también los honorarios, que sólo podían pagar las clases acomodadas, y los pobres no pudieron operarse de su ceguera o sus cataratas, hasta que una generosa y solidaria política del gobierno cubano, que en la Operación Milagro ha logrado operar en Cuba a miles de enfermos, mostró que la oftalmología es sólo para ricos, que los pobres no pueden operarse, y el primer responsable es el Estado.
En Uruguay, la situación es la siguiente: en Cuba se han operado 2.027 uruguayos y ahora en el Hospital de Ojos del Hospital Saint Bois están en espera más de 4.500. El gobierno uruguayo, presidido por un médico, ha puesto en marcha el Sistema Nacional de Salud y ha comenzado a rehabilitar hospitales cerrados, privados y públicos, como la Colonia Etchepare y el Saint Bois, que ha inaugurado un Hospital de Ojos. Esto ha provocado un conflicto con la Sociedad de Oftalmólogos, que se comprende que provoque problemas, pero que tiene que solucionarse hablando entre todos los actores en el tema.
El gobierno tiene a su favor que estamos en una emergencia, porque hay 4.500 compatriotas esperando y hay razones de fuerza mayor muy claras que lo obligan a resolver con urgencia el tema, incluso decretando la esencialidad. Las razones formales de si los médicos cubanos que han revalidado su título de médicos tienen o no revalidado el título de la especialidad no pueden impedir que se atienda a casos urgentes, como la ceguera.
Y los oftalmólogos uruguayos en la Salud Pública podrán luchar por sus derechos laborales atendiendo a la calidad de sus servicios.
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