El historiador brasileño y doctor en ciencias políticas Luiz Alberto Moniz Bandeira, declaró ayer en Clarín que pese al acuerdo logrado en el Grupo de Río "el problema no fue y no será resuelto porque no interesa en Colombia, y mucho menos al presidente Alvaro Uribe, acabar con la guerra civil que dura hace más de 50 años bajo la forma de guerrillas".
Uribe y "la elite colombiana ganan con los recursos que les provee EEUU, que a su vez gana con la venta de material bélico y con la presencia y asistencia militar en defensa de los oleoductos", señaló, para agregar que "son varios los intereses que hay en la situación de Colombia, y a veces son contradictorios; involucran a toda la sociedad colombiana y el tráfico de droga. La economía negra en Colombia es mucho mayor que la economía legal", recordó Moniz Bandeira.
El especialista en temas internacionales comentó que
al presidente Bush "no le interesa ningún acuerdo humanitario ni la pacificación con las FARC. Le interesa su aplastamiento por causa de los ataques que los guerrilleros hacen a los oleoductos y que en los últimos diez años causaron pérdidas de cerca de 1 billón de dólares".
"Entre 1999 y 2000, el presidente Bill Clinton fue presionado para invadir Colombia, pero él pretendía contar con la participación de los países vecinos. EEUU daría el apoyo aéreo y de los barcos de guerra en el litoral. Pero no encontró el respaldo de Brasil, Venezuela y Panamá", puntualizó Moniz Bandeira.
"Todo indica que el presidente Uribe ordenó la invasión del Ecuador para matar a los guerrilleros, porque también le interesaba al presidente Bush obstaculizar la política del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, con respecto a América del Sur. Es evidente que no hizo esta acción sin el aval de EEUU", agregó.
Para el analista "la situación tanto en América del Sur como en el mundo es inestable, está en rápida mutación y no se puede prever cómo será la evolución de la crisis en Colombia. Hay en ese país 4 millones de personas desplazadas, miles y miles de muertos y desaparecidos. No veo una posibilidad de una pacificación que incluya a las FARC, porque éstas son virtualmente un Estado dentro de Colombia, donde predominan en más del 30% de su territorio".
Esta tensa situación internacional, que tiene para EEUU como objetivo estratégico la Amazonia, se ve agravada por la crisis de la economía y las finanzas de los "rubios del norte", como decía Herrera.
Moniz Bandeira agrega que "la economía de EEUU está en franca declinación. La crisis en que se debate es muy profunda y sus consecuencias afectarán a todo el mundo, porque el sistema capitalista es un sistema mundial".
En la mañana de ayer el presidente Bush tuvo que aceptar la realidad: "Estamos en tiempos difíciles", dijo, cuando se aprestaba a almorzar y leyó que el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo que la situación "es ahora más seria y aún más global de lo que era hace unas semanas".
En el mismo sentido se manifestó Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de EEUU, cuando dijo que "la crisis dejará muchas víctimas" porque se está ante la más grave situación desde la Segunda Guerra Mundial.
La hora actual reclama de nuestro país una actitud más enérgica, particularmente en el plano de la búsqueda de la paz en el norte sudamericano, porque el desafío de aventar la guerra es también parte sustancial de la estabilidad de los mercados y de los equilibrios financieros.
Un gran paso ha sido que el canciller Gonzalo Fernández, a iniciativa de Venezuela, fuera designado vicepresidente de la reunión de cancilleres de la OEA en Washington.
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