Por Milton Cubon - Analista
Aunque la alarma creada por la prensa opositora tiende a perjudicar la reforma de la salud, es cierto que ha crecido la afiliación infantil en las mutualistas las que a su vez, no han incrementado su plantel de pediatras. Indudablemente y con buena voluntad el problema es solucionable. Aunque según informes de muy buena fuente que poseemos, muchos pediatras uruguayos están siguiendo el camino del éxodo. Lo mismo que neonatólogos e intensivistas especialistas en niños que últimamente han tenido un mismo destino: Chile.
Un amigo especialista pediatra, nos dijo que últimamente son muchos los colegas que han ido a radicarse tras la cordillera, con preponderancia hacia la zona norte de dicho país, tanto en Antofagasta una ciudad importante como otras cercanas donde por lo visto los especialistas en medicina para la niñez andan muy escasos. "Los sueldos que se pagan son suculentos y varios colegas se han ido a radicar allá incluso llevando a toda su familia", agregó nuestro informante. "No les resulta difícil revalidar --la preparación uruguaya es muy buena-- y mientras en nuestro medio cuesta incorporarse a las mutualistas, en Chile el propio gobierno estimula la radicación de este tipo de especialistas", dijo también nuestro entrevistado, un pediatra joven que entre un cargo público y algunas suplencias ocasionales, se le hace difícil afrontar su presupuesto familiar.
Sin embargo, al rato nos encontramos con otro amigo, este traumatólogo y nos dio también detalles de otro tipo de éxodo médico tanto hacia Estados Unidos como hacia España. "Nos estamos quedando sin anestesistas en Uruguay", nos expresó y con los 200 que quedan actualmente, para el número de intervenciones diarias que se hacen en nuestro país, son insuficientes". "Por ponerle un ejemplo, agregó, en el Instituto de Traumatología hay unas ocho operaciones diarias. Entre todas las mutualistas y centros hospitalarios en general, debe haber un total de más de ciento cincuenta. Ello hace que el anestesista sea tan requerido que el plantel existente no alcance tal cual lo requieren los cirujanos".
Hace pocos días estuvo en nuestro país un anestesistas muy reputado en Estados Unidos. El técnico en cuestión, vino a buscar nada más ni nada menos que treinta médicos de la especialidad con miras a trabajar, por supuesto con excelentes remuneraciones, en un nosocomio próximo a inaugurarse en uno de los estados más prósperos del Norte. Y es que nuestros anestesistas por su formación, son codiciados también en España y países del norte de Africa, donde son varios los que desde hace algún tiempo se han afincado.
De un tiempo a esta parte, médicos con especialidades básicas siguen siendo requeridos y salvo aquellos cuya posición económica es próspera, suelen irse, agregando a pediatras, anestesistas, neonatólogos e intensivistas de niños, cirujanos, traumatólogos, cardiólogos y otros con posgrado en las más variadas especialidades.
Por ahora ni el Sindicato Médico del Uruguay ni la Facultad de Medicina le han dado la debida importancia al hecho. Aunque un veterano y muy reputado profesor, mostró su alarma y nos dijo en confianza: "El asunto es preocupante pero, desgraciadamente, no podemos cerrarle la frontera a los jóvenes galenos que se nos van. Ellos, culminó, tienen derecho a edificar su futuro". Sinceramente, compartiendo la posición del viejo profesor, todo este acontecer causa lógica inquietud por el futuro asistencial del Uruguay.
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