Domingo, 18 de mayo, 2008 - AÑO 9 - Nro.2912
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Carta de un refugiado palestino del Nakba, después de 60 años

Por Suhail Hani Daher Akel - Especial para LA REPUBLICA, ex embajador del Estado de Palestina en la Argentina


El exilio y el desarraigo violento es horrible. Es la mayor degradación que sufre un ser humano. Pasaron 60 años, y al parecer, el mundo aún no percibió en su magnitud la profunda tragedia sufrida por nuestro pueblo palestino, por los míos, en la que me incluyo.

El peso de la historia se volvió en pesadilla. La fuerza del dolor caló nuestros cuerpos. Fuimos convidados de piedra y simples observadores. La muerte y la destrucción formó parte de la fotografía familiar diaria, sellada en la mente durante las ultimas seis décadas.

Eramos un pueblo con precarios documentos de identidad firmados por extranjeros. Un pueblo simple de agricultores, ganaderos, hombres de manos curtidas y mujeres generadoras de vida. Nuestros antepasados, por generaciones sembraron nuestras raíces durante estos miles de años y nos conservaron en la memoria las veintisiete invasiones sufridas desde 1515 aC., en las que no pudieron arrodillarnos.

En los albores del siglo veinte, muy lejos de nuestra tierra se escucharon sonar los incesantes tambores de guerra del mundo. No había porque preocuparse. Era ajeno a nosotros. Los ocupantes nos aseguraron resguardarnos. Confiamos. ¿Debíamos haber confiado? No.

Los poderes fluctuantes y las guerras europeas compartieron sus ambiciones sobre el holocausto de su gente. A partir de ese escenario de violencia, se proyectaron los objetivos. Muchos de los nuestros lo minimizaron y lo vieron como agua en el espejismo. Desde Europa, sobre las retóricas de la victimización, los sionistas con sus secretos a voces nos empezaron a colonizar.

Nuestros abuelos osaron soñar con la libertad. Ni aquellos otomanos enquistados desde 1517, ni los británicos enclavados a partir de 1917, lograron días adecuados para nuestra gente. Sus pactos espurios disolvieron las promesas. Los violentos europeos judíos ajenos a nuestra tierra ya estaban entre nosotros. Y hay quien dijo que llegaron para quedarse.

Momentos hostiles, cargados de conspiraciones y boicot. Humillaciones, muertes y destrucción pusieron fuego a nuestra dignidad. Mi familia, al igual que el resto de nuestro pueblo los coronó el desconcierto. En el crepúsculo de la realidad estábamos solos y desprotegidos. Las bandas del terror sionistas nos hicieron sentir el inhumano sabor de su fanatismo.

Nadie nos echó una mirada. Occidente impuso un nuevo orden internacional. En nombre de la comunidad mundial, Nüremberg erigió sobre las 21 sillas de sus criminales de guerra el altar de la ética. Entretanto, la crispación de la violencia se desprendió de su seno recalando en nuestra vapuleada tierra. Otro holocausto más silencioso se concibió. Comenzamos a ser víctimas de las víctimas.

Todo ardió cerca nuestro. Desde Safad a Beersheba y de Jericó al Mar Mediterráneo. Nuestros lugares sagrados para la humanidad, como Jerusalem, Haifa, Jaffa, Galilea, Safad, Nazareth, Belén y Gaza, estallaron en sus cimientos al igual que casi medio millar de nuestras aldeas. Las persecuciones y las masacres se multiplicaron. Ninguno se interesó por nuestras desesperadas voces. Comprendimos que los majestuosos sillones de las capitales del mundo no estaban de nuestro lado. Nos disgregaron.

Las turbias aguas de ese espejismo se desbordó y nos ahogó en su marea. Nuestra tierra llamada Palestina fue llevada al atril de una nueva organización mundial. La partieron al igual que nuestras esperanzas, nuestras vidas, nuestras ilusiones y nuestros sueños.

Les concedieron derecho y legitimidad a robarnos las aldeas, las ciudades, nuestras casas, los campos, el ganado, nuestras riquezas naturales y nuestros frutales. Violaron nuestros derechos humanos y se quedaron hasta con nuestros muertos, enterrados a lo largo de nuestra milenaria historia. El mayor latrocinio sufrido por toda una nación, que no guarda registros similares.

Al girar la mirada durante nuestro forzado exilio, nuestras retinas enardecieron al ver descender de los abarrotados viejos barcos a miles de judíos portadores de distintos idiomas, costumbres e idiosincrasias. Con nuestra tristeza, los vimos por las callejuelas de nuestra ocupada Jerusalem, festejando con saltos, cantos y bailes la creación de su Estado en la negra madrugada del 15 de mayo del '48 sobre nuestra patria y nuestra tragedia. Europa, Estados Unidos y buena parte del mundo suspiraron satisfechos y aliviados por su atrevimiento de crear una nueva nación muy lejos de ellos. No hubo sudario para nuestras lagrimas.

Que fue de nuestra tierra, de nuestros seres queridos, de nuestro mar y de nuestro cielo. Que fue de aquella estrella de Belén, que marcó el nacimiento de uno de los nuestros hace dos milenios. Como quedó mi casa de piedra en la vieja Jerusalem. En mano de quien quedaron los norteños campos con higos y cabras de mi padre en cercanías de las fronteras del Líbano. Somos un pueblo. ¿Que hicieron con nosotros? Faltaron las respuestas. Lacónicamente me llamaron refugiado, al igual que la mayoría de mi pueblo. Luego, "terroristas" y cuantos apelativos generaron sus mentes difamatorias.

Tampoco los líderes de mis hermanos árabes hicieron lo suficiente. Varios de ellos acordaron con Israel antes que éste se retire -al menos- de la tierra del '67. Otros, se embriagaron con sus propias palabras.

Desde el exilio repasé el libro de la vida para calmar mi gnosis de los 60 años de nuestra Nakba. Fue asaz. Cuan vendaval del infierno, me encontré que Palestina, ya no estaba en los mapamundi y la llamaron Cisjordania; Jerusalem, nuestra capital desde los años del rey Melquisedec, la refirieron capital de otro país, y nuestro nombre...no importó mucho. En la reversa, nuestros antiguos limites se lo tallaron a un poderoso nuevo Israel en expansión, donde nadie dudó en llamarlo Estado y darle identidad a su gente. Comprimí el libro sobre mi corazón para licuar mis lagrimas y reflexionar.

Sesenta años, fue la mayor parte de mi vida. Sesenta años para un pueblo extirpado de su nación, es demasiado. Sesenta años deambulando por los túneles de la promesa y la indiferencia, golpea nuestra dignidad.

Por estas horas, con fuerte carga de dolor y desde el paciente sillón del exilio, leí con estupor en los titulares de los diarios como Israel tendió las alfombras rojas -similar al color de nuestra sangre- para recibir a decenas de líderes mundiales encabezados por el estadounidense George Bush, en los festejos de sus seis décadas, con los mismos cantos y bailes en la ocupada Jerusalem. Me resistí a aceptar aquel dicho popular, que reza: "el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra."

Tampoco pude evitar el abismo de los interrogantes. ¿Celebrar con una potencia ocupante?. ¿Brindar sobre el tsunami que barrió a nuestro pueblo entre 1948 y 1967, y la actual limpieza étnica?. ¿Conmemorar con una nación que en la practica nació sobre la base del terrorismo y continúa con su terrorismo de Estado?...Por momentos recordé los bíblicos latigazos fariseos que sangraron la espalda del crucificado.

Fenecí en la congoja al reparar que algunos de estos líderes -que restaron importancia a las seis décadas de nuestra Nakba- luego de los brindis se trasladaron a nuestra microscópica tierra de sufrimientos, muros, guetos y apartheid para dejarnos sus migajas de solidaridad y prometernos a voces vivas un Estado. ¿Dónde?, si en mi Estado hay otro.

Mis rebeldes entresijos se siguieron potenciando en estos 60 años. ¿Por qué adulteraron nuestra historia? ¿Cuánto tiempo más y cuántas de nuestras generaciones deberán pasar esperando el retorno definitivo a nuestro Estado? ¿Qué derecho les asiste para hacer morir a mis padres en el exilio y nacer a mis hijos en la diáspora? ¿Por qué me obligaron abandonar mis muertos, mi hogar, mi ciudad Jerusalem? ¿Qué ley y que moral me impidió retornar como palestino a mi tierra? Acaso, fue el deseo de Dios, cuando ellos nos hablaron de la "tierra prometida". O también a Dios le mintieron.

En el ejercicio de la autocrítica no lo puedo disimular. Con mayor fastidio me detuve en el presente bajo la ocupación israelí y el doloroso desencuentro en el actual frente interno que nos opacó. Nunca pensé que nos atreveríamos. Exponer afecto por quienes nos aborrecen y hostigarnos entre nosotros, son los pasos en la tiniebla que avergüenzan. Sentí un fuerte desencanto.

Cuando me dispuse recordar a mi pueblo en los 60 años de mi Nakba (Catástrofe), intenté trazar uno más de mis acostumbrados artículos. Con antecedentes, cargados de fechas, indecentes frases de los sionistas, números y textos de leyes jurídicas internacionales, ejemplos y mapas de nuestro dolor y de nuestras perdidas. Sin embargo, una fuerza interior me impulsó abandonar el estructurado proyecto e implementar el derecho a la memoria personal. Narrar con mi pluma de refugiado una muy exigua parte de mi experiencia.

En el conjunto de las evocaciones del doloroso pentagrama de vida, atesoré mi sangre palestina con la que comencé a escribir ésta, mi carta; conserve mi partida de nacimiento en Jerusalem, Palestina, asegurando mi identidad y mantuve la vieja llave de la puerta de mi casa en Jerusalem, a la espera del retorno. Esto lo heredé en mi exilio y lo dejaré en herencia.


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AdsBot - 22-11-2008 - 13:05 (#8)
Revisando las editoriales anteriores del diario, me sorprendio gratamente esta carta de un refugiado palestino. Me permitió ver la otra cara del conflicto.
Santiago
Santiago - 05/06/2008 - 07:20 (#7)
Felicito la fortaleza y la didactica intelectual del autor palestino.El articulo me pareció sincero y no agresivo, es la realidad de las victimas, de quienes fueron echados de su tierra. La resolucion de la ONU 181, obliga a Israel el regreso de los refugiados, Israel nunca lo cumplió. Detesto las opinones vertidas por los sionistas que permiten mostrar su racismo contra los palestinos y sus palabras no tienen asidero alguno. Ni siquiera aceptan a los palestinos a pesar de ver con sus propios ojos una partida de nacimiento de Palestina de 1946.Tampoco ven con sus ojos los crimenes de Israel y que Israel esta ocupando a Palestina. Estos comentaristas judíos o sionistas No pueden ser tan necio y mostrar tanta ética hipocrita
David - 21/05/2008 - 08:59 (#6)
Esto es falso desde el titulo: ese señor, un "mitomano", no fue nunca "embajador" de un pais que no existe, sino mas bien el enviado del creador de los secuestros de aviones Yasser Arafat. Es asombroso como pretende reescribir la historia para adaptarla a sus necesidades y asi dice que los "palestinos" vienen desde... ¡justo antes de que los judios estuvieran alli! y no dice que antes de 1948 los unicos que se llaman palestinos eran los judios que habitaban la zona ya que los otros habitantes preferian llamarse arabes. Pero se le escapa que "ese" al que dieron latigazos si era un judio que vivia alli hace mas de dos mil años y supongo que no lo hacia en soledad. Lo lamentable es que le den prensa para desparramar sus mentiras y embaucar a los que no conocen del tema.
Atte Quique45
quique45 - 19/05/2008 - 23:45 (#5)
Yo creo que el asunto de israel estuvo como decir..."mal parido" desde el principio, tal vez otra sería el caso si se hubieran creado dos estados Irael y Palestina, quien sabe tal vez la situación hubiera sido distinta, no se el ser humano es algo tan cambiante, esperemos el asunto se arregle alguna vez sin la exteinción de ninguno de los dos pueblos como se jurtan entre ellos...
oscar - 19/05/2008 - 11:00 (#4)
Sr.Director no entiendo como no esta permitido, según las normas para comentar las noticias o editoriales, las injurias (cosa que me parece absolutamente correcta) y sin embargo si esta permitido, en este caso por su periodico, si esta permitido que un señor sin mas informacion y formación histórica y académica que la que le sale de esa zona donde la espalda pierde su noble nombre, le este permitido al presunto "refugiado palestino" verter a raudales toda una retahila de mentiras, e imposturas historicas que abolutamente nadie que se precie de historiador, aun por mediocre que sea, ni las tomara en serio, ni aceptaria su difusion. En este caso ustedes han contribuido a la expansion de estas imposturas ahistoricas reeditadas en version odio supremo al pueblo judio. Estoy totalmente convencido de que ustedes conocen perfectamente la historia. Ofrecerle "cancha" a señores como el autor de ese panfleto incapaz de sostenerse por el peso historico, es como decir que asumen tales imposturas como propias. ¿Saben el daño que son capaces de generar con ello? los presuntos "refugiados palestinos" lo saben y lo explotan con gran maestria. La evidencia es irrefutable, ustedes le han dado cancha para difundir todo el odio y toda mentira que se les ocurra.
Muchas graicas por su atención
Rafael T.Perez
Director de http://www.kolisraelorg.net
Rafael T.Perezs - 19/05/2008 - 09:50 (#3)
Todo el mundo sabe que si no es por el dinero del imperialismo norteamericano el estado de Israel no existiría. Con ayudas como esa, cualquier cosa es capaz de existir. No se explica de otra manera que Israel tenga varias bombas atómicas. No hay otro estado sobre el planeta que tenga semejantes subsidos, veremos qué pasa cuando dejen de ser útiles en la región y sus padres fundadores los abandonen.
Estados Unidos, madre patria de Israel - 18/05/2008 - 22:24 (#2)
Felicito a La República por publicar estos testimonios, en nuestro país, Uruguay, se le rinde excesiva pleitesía al terrorismo israelí.
Razón tenía Karl Kraus, judío austríaco, cuando dijo que el nazismo y el sionismo eran retoños contemporáneos de un mismo árbol, ambos creen en el pueblo predestinado. Lo dijo antes de la creación del estado de Israel.
Leti - 18/05/2008 - 22:18 (#1)
Sr. Director
Este señor comete muchos errores historicospartiendo que el " milenario " pueblo Palestino NUNCA existio como tal sino a partir del siglo pasado en donde el Gobierno Britanico denomino como Palestina a la parte del Imperio Turco denominada Transjordania.-
Fue independiente ?, tuvo moneda ? , tuvo un gobierno ?, fue entidad nacional? salvo Mufties o Jefes de Tribus inconexas de beduinos que siempre estuvieron gobernados por otros paises, mantuvo relacion religiosa con Jerusalem ? solo es mencionada una vez en sus libros sagrados .-
En cambio el pueblo judio desde los confines de la historia se vinculo con esta tierra , Moises, Abraham, Los Reyese Primer y Segundo Templo etc.. y su constante referencia religiosa a Jerusalem
Ademas este señor plantea una expulsion violenta de la tierra de sus "ancestros" olvidandose del 27.11.1947 las Naciones Unidas reolvieron la creacion de DOS Estados para que ambos pueblos vivan en PAZ limitando las zonas de acuerdo a las poblaciones ( gran obra del Embajador Uruguayo Rodriguez Fabregat fijando limites )no olvidemos que siempre vivieron judíos ( recordemos Massada ( Resistencia a los Romanos.etc ).-
En 1948 el Pueblo Judio declaro su independencia en ese territorio y los ejercitos arabes ( NO PALESTINOS ) decidieron expulsarlos al mar.. y el Mufti de Jerusalem autoridad religiosa pero NO política de los que aun NO ERAN PALESTINOS como hoy se los conoce los obligo a retirarse de la zona para no ser afectados por la Guerra Santa que iba a desaparecer a los judios del mapa. Por ende no fueron expulsados sino que se retiraron voluntariamente.-
Los PAISES ARABES no los "Palestinos" trataron de destruir al novel Estado en 1956,1967 y 1973 pero pudo mas el teson de pocos contra los enormes ejercitos y existe el Israel de hoy que tiene fronteras No deseadas esperando que se cree ese mentado Estado Palestino ( o como quieran llamarle) para lograr la Paz .-
Un detalle , hace 60 años unos 20.000 habitantes o algo menos que residian en la zona se convirtieron en su propia tierra al Oeste del Jordan en "Refugiados" o nombre para obtener el " brevet" de protegidos del Mundo bajo el gobierno Jordano y NUNCA crearon su propio Estado cuando Israel no tenia poder en ese territorio hasta 1967 ( Guerra de los 6 dias ) y se mantuvieron viviendo del dinero que les daba esa condicion.-
Ahora tienen Gobierno, Parlamento, Embajadores, policia, porque ? no crean su Estado ? y fijamos unas fronteras para vivir en Paz y colaboracion.-
NO MAS PROPAGANDA, NI TERRORISWMO, NI GRITOS SEAMOS UN MEDIO ORIENTE UNIDO Y EN PAZ....O NO ES LO QUE QUIEREN ...AH ME OLVIDABA SIN ISRAEL EN EL MAPA,,,
Isaac Grumberg A-NOTAS iSRAEL
Isaac Grumberg --- Anotas Israel - 18/05/2008 - 04:56 (#0)
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