Por Franklin González - Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Uruguay
Un gobierno revolucionario se identifica por sus políticas, por sus acciones, las cuales deben dirigirse hacia toda una sociedad, pero cuando ésta se encuentra fragmentada socialmente, con presencia de un importante porcentaje en situación de vulnerabilidad, las prioridades son una necesidad.
El gobierno revolucionario de nuestro país a lo largo de 11 años ha tenido meridiana claridad sobre estas prioridades, de allí que durante más de una década de gestión, de los U$S 500 mil millones de ingresos fiscales, U$S 330 mil 582 millones han sido destinados a programas de salud, educación y alimentación, entre otros, para atender y mejorar la calidad de vida de todos los venezolanos, cifra que representa aproximadamente 60% del total de esos ingresos.
Uno de los ejemplos de mayor peso es el Programa de Alimentación Escolar (PAE), cuya cobertura se ha incrementado 15 veces durante el gobierno del presidente Chávez, con lo cual se ha logrado la inclusión de millones de niños, niñas y adolescentes. Antes del gobierno bolivariano, tan sólo 252 mil niños recibían alimentación en sus recintos escolares, mientras que en la actualidad más de 4 millones de niños reciben dos comidas diarias más merienda en las escuelas y liceos bolivarianos.
En relación con el peso en el Producto Interno Bruto (PIB), el gasto social ha pasado de representar 8%, en 1998, mientras que ahora se ubica en 20%.
Gracias al gasto social y a las políticas de inclusión del gobierno, hoy hay más de 900 mil personas comiendo en casas de alimentación; asimismo, existen millones de personas que se benefician a diario del desarrollo de las políticas de salud, vivienda, educación, cultura, ciencia y tecnología, entre otros.
Esta gestión del Gobierno Nacional en materia social se diferencia de las grandes economías capitalistas que, al momento de enfrentar una crisis, prefieren auxiliar a los grandes empresarios y dan la espalda a las verdaderas necesidades del pueblo.
En Venezuela se mantiene la tendencia a disminuir la pobreza, aún bajo el contexto de crisis financiera mundial, gracias a las políticas de inversión social adelantadas por el gobierno bolivariano. Durante los 11 años de gobierno revolucionario, la pobreza medida por hogares y línea de ingreso desciende a 23,8%, mientras que la pobreza extrema baja a 5,9%, de acuerdo con los últimos estudios estadísticos. En contraste, para el año 1996 ambos indicadores se ubicaban en 70% y 40% respectivamente.
El coeficiente de GINI mientras más cercano esté a cero (0), indica mayor equidad en la distribución de la riqueza, lo que repercute en la disminución de la brecha entre ricos y pobres. En el caso venezolano éste ha registrado una disminución de 0,498 (1999) a 0,412 (2008), y con toda seguridad seguirá bajando.
Venezuela, después de varios años de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), tuvo una caída de 3,3% en 2009, no obstante, los indicadores sociales mantienen cifras positivas, gracias al énfasis que ha hecho la política del gobierno venezolano en la inversión social.
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías señala que Venezuela derrotará la pobreza, lo cual considera una prioridad de su gestión. "No habrá pobreza en Venezuela, ese es uno de mis compromisos supremos".
Para finalizar, informo a todos mis lectores que estoy pronto a concluir mi gestión como embajador ante la República Oriental del Uruguay y preparo los detalles para regresar a mi país, por tanto este es el último artículo y quiero, en este sentido, agradecer sinceramente a los directivos de este prestigioso diario por haberme permitido, durante tres años, este espacio de reflexión y, sobre todo, de defensa de las políticas que se llevan a cabo en Venezuela.
Comentarios (beta!)